ACTIVIDADES

Entrevista en Donostitik: «Quien está preocupado por la vivienda no puede defender el negocio de los pisos turísticos»

Cerca de cumplir cinco años, la plataforma, que insiste en que está «alejada de partidismos», habla de la situación de la ciudad, de los discursos casi en campaña, de la llegada del Hilton… y de lo poco querida que puede resultar en algunos ámbitos

Por AMAIA EGUIZÁBAL8 noviembre, 2022 – Actualizado el 9 noviembre, 2022 Tiempo de lectura: 6 mins 

Imagen de archivo. Protesta de Bizilagunekin. Foto: DonostiTik

Estamos a unos meses de las elecciones. ¿Cómo valora la plataforma la situación de los grupos municipales políticos respecto al turismo?

No somos una plataforma partidista. Reunimos a gente de diferentes sensibilidades políticas y no pedimos el voto para ninguna opción concreta. Entendemos este proceso electoral como una oportunidad más para poner en el centro el debate sobre la turistificación de la ciudad y que se puedan escuchar diferentes propuestas.
Además creemos que la configuración política del Ayuntamiento es importante pero no definitiva en este tema. El poder de los lobbies (inmobiliario, hotelero, hostelero…), del capital local y extranjero, además de los medios de comunicación que influyen mucho en el debate, no se elige en las elecciones municipales.

¿Y la posición del Gobierno municipal en este último tramo de legislatura?

Este verano los partidos del gobierno municipal han empezado un movimiento comunicativo para matizar, suavizar y maquillar la posición que han mantenido durante los últimos 7 años y medio a favor de la acelerada turistificación de Donostia. Han vuelto a sacar el debate de la tasa turística, han encargado una campaña comunicativa para vender las bondades de turismo, han anunciado un proceso de dos años para analizar cómo limitar la apertura de nuevos hoteles después de conceder decenas de licencias durante estos años y esperamos algún gesto relacionado con los pisos turísticos. Se han dado cuenta de que la mayoría de donostiarras percibe los daños creados por sus políticas y hasta mayo veremos mensajes y medidas cosméticas.

En este punto, ¿creen que el debate turístico se detiene en la tasa turística porque es poco molesto?

Exactamente. Parece que se toman medidas ante los daños de la turistificación pero en realidad no aborda el verdadero problema. Que las instituciones públicas cuenten con presupuestos suficientes para cubrir las necesidades sociales siempre es deseable, pero no hay ninguna garantía de que lo recaudado a través de la tasa turística vaya a ser utilizado para paliar los daños económicos, sociales y ambientales de la turistificación. Hoy en día gran parte de los presupuestos públicos se destina a favorecer a especuladores, a la turistificación y a proyectos desmedidos. Mientras eso sea así, lo recaudado por la tasa turística será insignificante. Además, en una ciudad donde el precio medio de una noche de hotel es de más de 120 euros y un piso turístico cuesta de media más de 160 euros, la tasa de 1, 2 o 3 euros no hará que nadie deje de venir.

En marzo cumplirán cinco años. Es poco tiempo, pero pese a eso, ¿me puede contar cuál ha sido la evolución en este periodo desde su punto de vista?

La plataforma se creó porque 2017 el debate floreció y nos pareció que los medios lo colocaban en unas coordenadas perversas: turistas contra turismófobos. Desde entonces hemos trabajado con decenas de asociaciones, grupos y movimientos de la ciudad y hemos conseguido evitar la simplificación del problema para hablar de la crisis habitacional, del modelo económico, de la degradación de entornos naturales, del daño a la vida comunitaria de los barrios, de la mercantilización del espacio urbano… Luchamos por un modelo de ciudad que tenga la vida de la vecindad en el centro.

Una de las noticias del año ha sido la llegada del Hilton al Bellas Artes por el significado del edificio y los años que ha habido de dimes y diretes. ¿Cómo valoran este hecho en concreto?

Es un caso muy simbólico por sus características. Y además será un hotel de lujo, lo que provoca el aumento de precios de consumo y la elitización de la ciudad. El caso muestra el poder de los agentes especuladores para modificar normativas y superar obstáculos administrativos que se cruzan en el camino de sus negocios. El gobierno municipal ha abierto el camino. 

No hay acuerdo entre la oposición y los partidos en el gobierno respecto al número de pisos turísticos. ¿No pone esto de manifiesto hasta qué punto es imposible establecer una política en esta materia que contente a todos?

Creemos que este tema debe abordarse desde las respuestas al problema de la vivienda en la ciudad y no desde la perspectiva de la industria turística. Hay estudios que demuestran la correlación entre la proliferación de pisos turísticos y el encarecimiento del alquiler en las ciudades. Un grupo de investigadores de la UPV ha demostrado esa correlación en el caso de Donostia. Mientras el derecho a la vivienda de miles de donostiarras no se respete, no se puede proteger los negocios que otros pocos quieren hacer especulando o convirtiendo sus viviendas en alojamientos para turistas.

¿Qué sugieren ustedes?

Creemos que es urgente cerrar la puerta a nuevas viviendas turísticas declarando toda la ciudad como saturada y haciendo las pertinentes modificaciones en el Plan General de Ordenación Urbana. Y habría que poner en marcha un proceso de reducción de oferta de pisos turísticos hasta llegar a hacerlos desaparecer. Quien diga que está preocupado por la vivienda no puede defender el negocio de los pisos turísticos. 

Pero antes hay que mirar los modelos negativos de determinadas ciudades que han apostado ciegamente por el turismo y han evolucionado hacia realidades distópicas. Muchas veces se destaca que la situación en Donostia no es la de Venecia, Barcelona o Palma. Pero los procesos de turistificación provocan daños irreparables en pocos años y estamos poniendo las bases para que se reproduzcan los problemas de esas ciudades en la nuestra.

¿Entienden ustedes que, tanto en hostelería, como en otro tipo de servicios dependientes del turismo, también en el comercio de la Parte Vieja, sean ustedes vistos con poco cariño?, ¿entienden que hay un miedo a perder esos empleos y la sensación de que no hay marcha atrás posible?

El movimiento social crítico con la turistificación no es el que ha provocado el cierre de decenas de locales de hostelería y comercio en la ciudad; tampoco se lucra con la precariedad de los trabajadores del sector. Creemos que la ciudad debe emprender un proceso de decrecimiento turístico ordenado que prevea una reconversión hacia un modelo económico más equilibrado y menos dependiente del turismo. 

Cuando se dice que se opina esto o aquello desde la hostelería o desde el comercio se equiparan los intereses de propietarios de varios negocios con los del ayudante de cocina de un bar de pintxos. No nos equivoquemos. Es normal que quien se enriquece con la especulación y la explotación no sienta cariño por nuestro movimiento porque defendemos intereses opuestos. 

Hace poco desde el Gobierno municipal diferenciaban entre el visitante que viene a pasar el día y el que se aloja. ¿Qué les parece a ustedes esta diferenciación?

Nos parece sacado del manual de comunicación del lobby hotelero. Quieren limitar el impacto de los visitantes y los turistas a los temas ligados a su presencia en la calle. Quieren dar a entender que lo único preocupante es que las calles estén llenas etc. Así tratan de evitar hablar de lo fundamental: el modelo de ciudad. El problema de la vivienda, la estructura económica, la expulsión de los donostiarras, la perdida de lazos comunitarios en los barrios…

Hace unas semanas un periódico local hacía un balance de situación sobre la presencia de multinacionales en la hostelería donostiarra. Más en la Parte Vieja. ¿Cómo valoran esta situación?

Se ha acumulado la propiedad de locales hosteleros al mostrarse como una inversión rentable. Y la competencia de estos locales, al mismo tiempo, ha hecho la vida imposible a establecimientos de pequeños propietarios que han sido los que no han podido soportar el golpe de la pandemia.

La Parte Vieja ha sufrido la actividad económica extractiva que es el turismo. Han llegado inversiones que han sacado beneficio económico de la personalidad, la cultura y la manera de vivir de un barrio. Está en peligro de convertirse en decorado vacío sin vida comunitaria como ha pasado en zonas de otras ciudades turistificadas. Por ahora la salva el tejido asociativo vecinal que resiste y se defiende, pero necesita un cambio radical antes de que sea tarde.

WORLD TOURISM DAY = COLLAPSE TOURISM DAY

Nuestras ciudades, nuestros barrios, nuestro clima, nuestra salud, nuestra vida. #StopTuristificación

La red SET de ciudades del sur de Europa contra la turistización ha realizado una convocatoria unitaria de acción hoy martes 27 de septiembre en diferentes ciudades y territorios, con motivo de la NO celebración del Día Internacional del Turismo y bajo el lema Collapse Tourism Day. 

La red SET nació durante la primavera de 2018 conformada por entidades de Venezia, València, Sevilla, Palma, Pamplona, Lisboa, Malta, Málaga, Madrid, Girona, Donostia, Córdoba, Canarias, Camp de Tarragona, Barcelona y Marsella y se ha ido ampliando, con el objetivo de sumar fuerzas y crear una voz crítica con los procesos de turistización de estos territorios. Su actividad se ha centrado en encuentros para la reflexión y el aprendizaje mutuo, y en acciones coordinadas entre los diferentes nodos, a menudo tomando como referencia la fecha del Día Mundial del Turismo.

Tras el paréntesis impuesto por la pandemia, la red SET se ha reactivado, ante un panorama aún más duro, con una vuelta del turismo masivo comparable a la anterior, cuando no mayor, y en una versión aún más agresiva. Mientras el sector privado lleva al extremo su habitual y cínico chantaje sobre puestos de trabajo, y lejos de los discursos centrados en replantear y diversificar modelos económicos, las administraciones locales y los gobiernos nacionales han dedicado una gran cantidad de recursos públicos a empresas dedicadas al turismo (alojamiento y transporte), muchas de ellas grandes multinacionales con beneficios millonarios, que causan graves perjuicios sociales, económicos y ambientales.

Al mismo tiempo, como consecuencia de la pandemia, las administraciones locales han facilitado la proliferación de la ocupación del espacio público por el sector de la hostelería. Estas ocupaciones, que debían ser momentáneas y apenas justificadas por necesidades higiénicas,  en la mayoría de los casos no están siendo revertidas a pesar de la disminución de los riesgos de salud. El aumento del espacio público bajo gestión privada (por ejemplo, las terrazas de bares y restaurantes) supone más mercantilización del espacio urbano y mayores impactos en la vida cotidiana (ruido, movilidad…)

Este verano hemos visto una vuelta del turismo masivo que en algunos casos se acerca estadísticamente al período pre-covid, y en otros los supera claramente. Esto reactiva y agrava los procesos de exclusión vecinal y explotación/precarización laboral en una población ya muy tocada por la crisis económica provocada por la pandemia.

En paralelo, se intensifica el tráfico de cruceros y se retoman proyectos de ampliación de grandes infraestructuras, añadiendo una retórica de greenwashing como si la crisis sistémica que vivimos no fuera una grave amenaza para el planeta, sino apenas una moda. Tanto la administración pública como el sector privado utilizan términos como «desarrollo sostenible», «transición ecológica» o «tecnología verde» de forma superficial y sin sentido, y no se rinden ante la evidencia de que la única sostenibilidad posible pasa por el decrecimiento de la actividad turística y la diversificación de la economía hacia modelos productivos acordes con las necesidades sociales, culturales y ambientales de los territorios y ciudades colonizadas por la actividad turística. La incontestable crisis climática consta en todas las agendas políticas, pero lo hace de manera aislada y ajena al resto de políticas, que siguen un modelo extractivista, en un marco global  ahora agravado por las guerras y la inminencia de una crisis energética sin precedentes.

Por todo ello, la red SET vuelve a escoger para manifestarse la fecha simbólica del Día Mundial del Turismo, utilizado por lobbies y administraciones públicas para celebrar nuevos récords y para el lavado de cara del sector.

Así, bajo el lema WORLD TOURISM DAY = COLLAPSE TOURISM DAY, el martes 27 de septiembre tendrán lugar acciones de protesta y denuncia de esta situación en diferentes puntos del Sur de Europa, con el fin de denunciar:

  • los efectos globales de la intensificación de la actividad turística a nivel ambiental y social, comunes a todos estos territorios y ciudades.
  • la inversión de dinero público en la promoción y el rescate de una actividad de lucro privado que genera y agrava desigualdades sociales.
  • el impacto climático de esta actividad extractiva basada en el consumo excesivo de bienes y servicios.
  • la espiral de dependencia del sector turístico que provoca una excesiva vulnerabilidad de las economías locales.
  • la pérdida progresiva de nuestros barrios y espacios de relación, cada vez más mercantilizados.
  • la creciente precarización de los trabajadores del sector, especialmente en trabajos de temporada.
  • los perjuicios que genera el apoyo a esta actividad en el actual contexto de crisis global y escasez de recursos energéticos.
  • la desconexión total entre las declaraciones de emergencia climática de las políticas cotidianas y de fondo.

Ante todo ello, ciudades y territorios, junto con entidades y la sociedad de estos espacios, se unen una vez más para solicitar:

  • compromisos reales de decrecimiento y limitación del número de plazas turísticas y pasajeros en puertos y aeropuertos.
  • paralización definitiva de toda ampliación de infraestructura portuaria y aeroportuaria.
  • un compromiso real con el cambio climático que implique menos desplazamientos y relocalizar la producción, más diversa y local, en los propios territorios.
  • políticas activas contra la gentrificación, mercantilización de los espacios y expulsión de los residentes.
  • compromiso de buscar el equilibrio económico en territorios.

SET. Red de ciudades del Sur de Europa ante la Turistificación

El debate de la tasa turística, para desviar la atención de los temas fundamentales

Nerea Arregi Topas

Bizilagunekin, plataforma de donostiarras por el decrecimiento turístico

Eneko Goia ha vuelto a hablar sobre la opción de establecer una tasa turística a los visitantes en Donostia. Sus socios de gobierno, la oposición y representantes de otras instituciones públicas han reaccionado y se han posicionado enseguida. Han calculado que se podrían recaudar hasta 4 millones de euros anuales cobrando entre uno y cinco euros por noche a cada turista.

El hecho de recuperar el debate sobre la tasa turística en plena Semana Grande, responde a un mero cálculo político. Quieren simular mesura. Los socios de gobierno muestran matices insignificantes mientras no se cuestiona la apuesta fundamental por el crecimiento turístico. La propuesta de tasa turística busca responder al notable desasosiego de las y los donostiarras. Pero la apisonadora de la turistificación ha pasado impasible por encima de toda crítica ciudadana durante estos años; que no intenten diluir la responsabilidad de cada cual antes de elecciones.

Que las instituciones públicas cuenten con presupuestos suficientes para cubrir las necesidades sociales siempre es deseable, pero no nos despistemos. La obra de arte de la isla Santa Clara ha costado 5 millones de euros al erario público; la pasante de metro de Easo a Ibaeta unos 200 millones de euros; y desde 2020 el Gobierno de España ha rescatado con más de 10.000 millones de euros a las grandes empresas turísticas de hospedaje y transporte.

La cuestión es que no hay ninguna garantía de que lo recaudado a través de la tasa turística vaya a ser utilizado para paliar los daños económicos, sociales y ambientales de la turistificación, mientras los presupuestos públicos se destinen a favorecer a especuladores, a la turistificación y a proyectos desmedidos en nuestra ciudad y en el territorio.

La preocupación entre las y los donostiarras es muy generalizada. Más allá del llenazo de las calles céntricas en los meses de verano, hay consecuencias mucho más graves que pueden ser irremediables. La expulsión generada por el precio de la vivienda, el desequilibrio total del modelo económico, la elitización de la ciudad, la degeneración del pequeño comercio y la hostelería… Son factores que están rompiendo los lazos comunitarios de la ciudad y sus barrios. Es algo que no se mide sólo en euros, pero que estamos sintiendo en nuestra propia piel.

Las empresas con intereses directos en la turistificación, las instituciones públicas y los medios de comunicación más poderosos celebran cada vez que crece el número de visitantes, la ocupación de los hoteles y la cantidad de vuelos de los aeropuertos, por ejemplo. Eso es legitimar el crecimiento del turismo y construir un relato en el que dicho crecimiento es beneficioso para la mayoría. No estamos de acuerdo y nos oponemos frontalmente.

Las únicas propuestas sensatas en Donostia, a día de hoy, son las que conducen al decrecimiento turístico; es una dirección que deberíamos tomar cuanto antes para evitar males mayores. Lo más deseable es un proceso paulatino de transformación del modelo de ciudad. Hay que romper con el monocultivo turístico, buscar salidas en otros sectores para las personas que trabajan precariamente en el turismo, replantear urbanísticamente algunos espacios desde el paradigma de la vida comunitaria… Debería ser un proceso transparente y planificado. Pero consensuado con todas las y los vecinos a quienes afecta la turistificación de la ciudad. No puede ser que las instituciones, que deberían defender a todo el mundo, en realidad obedezcan a quienes tienen intereses económicos directos en la actividad turística.

Las políticas que favorecen la turistificación, la especulación y la explotación se hacen en nombre del turismo sostenible. Pero el modelo de turismo imperante a día de hoy en Donostia no es sostenible y cualquier camino que nos propongan por la vía de hacer crecer ese sector tampoco lo será. El concepto decrecimiento turístico crea cierta inquietud en algunos sectores, pero hacer decrecer el peso de la actividad turística en la ciudad es la única manera de llegar a un escenario social, económica y ambientalmente sostenible.

Quien destina miles de euros a llevar delegaciones obscenas a Fitur y ferias similares, a pagar reportajes publicitarios en medios extranjeros, a participar en concursos entre ciudades para ser capital de la navidad o cualquier otro insulso título no está actuando con sensatez. Tratan de marginar a quien pone en duda el dogma de la turistificación, pero están empeorando las condiciones de la mayoría de donostiarras y aumentando el problema.

https://www.naiz.eus/eu/iritzia/articulos/el-debate-de-la-tasa-turistica-para-desviar-la-atencion-de-los-temas-fundamentales

Prensa posterior a la manifestación ¡Por un cambio de modelo, recuperémos la ciudad!

https://www.berria.eus/albisteak/214834/herritarrak-lehenetsiko-dituen-hiri-eredua-eskatu-dute-donostian.html

https://www.naiz.eus/eu/info/noticia/20220618/exigen-un-cambio-de-modelo-de-ciudad-que-responda-a-las-necesidades-de-las-donostiarras

https://eitb.eus/eu/albisteak/gizartea/osoa/8883610/bi-mila-pertsona-inguruk-hiri-eredua-aldatzea-eskatu-dute-donostian/

https://eitb.eus/es/noticias/sociedad/detalle/8883594/unas-dos-mil-personas-exigen-en-san-sebastian-un-cambio-del-modelo-de-ciudad/

https://www.diariovasco.com/san-sebastian/2000-personas-protestan-20220618210735-nt.html

https://www.diariovasco.com/san-sebastian/sirimiri-paloma-gorrion-20220619135310-nt.html

[ACTUALIZADO] Asociaciones vecinales y movimientos sociales de Donostia colaboran para cambiar el modelo de ciudad y convocan una manifestación el 18 de junio

Distintas asociaciones vecinales y movimientos sociales de Donostia se están coordinando para trabajar conjuntamente ante la urgente necesidad de promover un cambio del modelo de ciudad. Con ese fin, pondrán en marcha iniciativas en torno a una serie de reivindicaciones compartidas. El sentir de cada vez más donostiarras es claro: la ciudad no está cambiando en función de las necesidades vecinales y los poderes públicos han dejado de pensar y actuar en una ciudad para sus habitantes, asumiendo un papel meramente de administrador y cliente de servicios de la iniciativa privada. La supeditación del urbanismo a los mercados turísticos y a los intereses especulativos de los inversores está produciendo graves perjuicios para la colectividad. Las decisiones importantes que afectan directamente a los y las donostiarras son tomadas en función de intereses económicos privados, y este modelo produce consecuencias cada vez más negativas en las condiciones de vida de la mayoría de sus habitantes:

Emergencia de vivienda: aumentan los precios de compra y alquiler y no se ponen límites a los fondos buitres o mercados turísticos para especular con la vivienda. Prosiguen los desahucios y las generaciones jóvenes y los vecinos y vecinas con pocos recursos están siendo expulsados de Donostia.

Modelo económico precarizador: la sobreexplotación turística supone un empeoramiento de las condiciones de las y los trabajadores. Se ha desequilibrado la estructura económica de la ciudad, multiplicando las condiciones laborales inestables y precarias. Guiado únicamente por el beneficio a corto plazo, se ha apostado por un modelo no sostenible.

Mercantilización y masificación de las calles: se priorizan los intereses comerciales en la gestión del espacio urbano, quedando relegadas las actividades de cuidado, juego y las relaciones sociales que no supongan consumo.  Esto impide vivir y desarrollar una vida digna en algunos barrios, que corren el riesgo de convertirse en simples espacios de consumo y ocio. A su vez, se castiga a la protesta social con la aplicación de la Ley Mordaza y de la Ordenanza del Civismo.

Elitización de la ciudad: el actual modelo de ciudad contribuye a aumentar las desigualdades sociales y a acumular la riqueza en pocas manos, con todas las consecuencias de exclusión y segregación de los sectores más desfavorecidos. Mientras se pone el foco en la riqueza y el lujo, las y los donostiarras que viven en situación de calle o los que están al límite de una vida digna son ocultados y acallados.

Políticas urbanísticas agresivas: éstas se han acelerado, como lo demuestran la insensata construcción del metro en el centro de Donostia, la proliferación de proyectos urbanísticos polémicos en todos los barrios, la incesante apertura de hoteles y alojamientos turísticos, la ampliación de grandes centros comerciales, y el fomento de proyectos como el macro-polígono de Belartza Goia y la infraestructura de «olas artificiales» en Antondegi que suponen destruir los entornos naturales y las zonas agrarias cada vez más escasas en la ciudad, en contra de cualquier desarrollo sostenible.

Destrucción de patrimonio arquitectónico: Cada semana asistimos a la destrucción o vaciado de algún edificio histórico, por efecto de la creciente presión inmobiliaria y turística. Donostia es la única ciudad que cuenta con una Alerta Internacional de Patrimonio, lanzada para denunciar el derribo del Palacio Bellas Artes. Las carencias del Plan Especial de Protección generan un impacto irreversible sobre la imagen urbana y la identidad colectiva.

Ante la revisión del Plan General de Ordenación Urbana iniciada por el Ayuntamiento, consideramos que hay riesgo de que el futuro de Donostia y de las y los donostiarras se vea más condicionado y seriamente dañado a largo plazo, si se sigue por el mismo camino. Tras los simulacros de participación ciudadana, hacen oídos sordos a las y los donostiarras que dan su opinión discrepando de los intereses económicos dominantes y defienden un modelo     de ciudad diferente.

Por todo ello, resaltamos la importancia de reunir las energías suficientes para hacer frente a las políticas que entregan la ciudad a las fuerzas del mercado y para reorientar el modelo hacia las clases populares y las necesidades de los barrios. Es decir, junto con el trabajo de cada cual en su barrio o ámbito de actuación, creemos que es imprescindible incidir entre todos los grupos y personas que compartimos inquietudes similares en este sentido.

Como primer paso de esta actuación conjunta, en las próximas semanas realizaremos diferentes actividades y el 18 de junio convocamos una manifestación, partiendo del Parque Araba a las 18:00 , bajo el lema:

DONOSTIA BERRESKURATU! HIRI-EREDUA ALDATU!

¡POR UN CAMBIO DEL MODELO, RECUPEREMOS LA CIUDAD!

  1. Abaraska etxebizitza kooperatiboa / Vivienda Cooperativa Abaraska
  2. Alokairu Benta Berri
  3. Altza XXI herri ekimena /Iniciativa popular Altza XXI
  4. Amara Bai auzo elkartea /AA.VV. Amara Bai
  5. Ancora San Sebastián
  6. Añorgatxikitarrak auzo elkartea / AA.VV. Añorgatxikitarrak
  7. Atxiki Añorga auzo mugimendua /Movimiento vecinal Atxiki Añorga
  8. AZPI Kultur Elkartea /Asociación cultural AZPI
  9. Belartza 2 Gelditu
  10. Bizilagunekin plataforma / Plataforma Bizilagunekin
  11. CNT Gipuzkoa
  12. Dendartean merkatarien elkartea / Asociación de comerciantes Dendartean
  13. Donostiako Bilgune Feminista / Bilgune Feminista de Donostia
  14. Donostiako Piratak
  15. Egia Bizirik auzo elkartea /AA.VV. Egia Bizirik
  16. Egiako Etxebizitza Sindikatua / Sindicato de Vivienda de Egia
  17. Eguzki talde ekologista / Grupo ecologista Eguzki
  18. Ehun mugimendua
  19. ELA sindikatua / Sindicato ELA
  20. Ernai gazte antolakundea/ Organización juvenil Ernai
  21. Errausketaren aurkako mugimendua / Movimiento contra la incineración
  22. ESK sindikatua / Sindicato ESK
  23. Groseko Asanblada Feminista / Asamblea Feminista de Gros
  24. Haritzalde naturzaleen elkartea / Asociación naturalista Haritzalde
  25. Heriz plataforma
  26. Herria kultur elkartea /Asociación cultural Herria
  27. Herripe auzo elkartea / AA.VV. Herripe
  28. Herritarren Harrera Sarea /Red de Acogida Ciudadana
  29. Hondarpe Auzo Elkartea / AA.VV. Hondarpe
  30. Inquilinos de Azora
  31. Intziri neska* gazte taldea
  32. IZBE Intxaurrondo Zaharreko Bizilagun Elkartea / IZBE AA.VV. Intxaurrondo Zaharra
  33. Kaleratzeak Stop Donostialdea / Stop Desahucios Donostialdea
  34. LAB sindikatua / Sindicato LAB
  35. Morlanstarrak auzo elkartea / AA.VV. Morlanstarrak
  36. Oficina de Derechos Sociales
  37. Ondare SS elkartea
  38. Osteguna Elkartea / AA.VV. Osteguna
  39. Parkea Bizirik elkartea
  40. Parte Zaharrean Bizi auzo elkartea / AA.VV. Parte Zaharrean Bizi
  41. Piztu Donostia
  42. Satorralaia bizilagunen mugimendua / Movimiento vecinal Satorralaia
  43. Saretxe Groseko Etxebizitza Sindikatua / Sindicato de Vivienda de Gros
  44. Steilas sindikatua / Sindicato Steilas
  45. Uliako auzo elkartea / AA.VV. de Ulia
  46. Uliako Lore Baratzak

BiziLagunEkin, la plataforma de donostiarras por el decrecimiento turístico, se suma a la manifestación convocada por más de 40 asociaciones y agentes donostiarras

En los últimos años se ha dado un preocupante proceso de turistificación en la ciudad. Los inversores que sacan provecho económico del turismo y los políticos y medios de comunicación que actúan a su servicio han querido poner el turismo en el centro.

En poco tiempo se ha roto el equilibrio de la ciudad; en cuanto al modelo económico, la vida social y comunitaria, y el medio ambiente, especialmente. En Donostia impera un modelo de ciudad orientado a la atracción de visitantes e inversores extranjeros, que dificulta cada vez más la vida de las y los donostiarras.

Consideramos necesario un cambio de modelo de ciudad y creemos que la dirección de este cambio debe ser abordada por la vía del decrecimiento turístico. Hay que hacer una transición desde el modelo que pone el turismo en el centro a un modelo que se centre en las vidas de las y los donostiarras. El lujo de unas pocas élites no puede poner en cuestión el bienestar de la mayoría.

Por eso estamos organizándonos y uniendo fuerzas con otras asociaciones y grupos de la ciudad. Sólo uniéndonos conseguiremos poner límites a los avariciosos y recuperar Donostia para sus habitantes.

¡POR UN CAMBIO DE MODELO, RECUPEREMOS LA CIUDAD!

18 de junio, 18:00, desde el parque Araba

MANIFESTACIÓN

Expertos subrayan el valor ambiental de la loma de Antondegi en Donostia y advierten sobre el impacto negativo del proyecto de olas artificiales

En diciembre de 2020 el Ayuntamiento de Donostia anunció un proyecto de construcción de una instalación de olas artificiales para la práctica del surf en Antondegi, una loma de unas 100 ha sin urbanizar1 ubicada en el perímetro verde de la ciudad.

El proyecto causó cierta controversia social en relación a diferentes aspectos, siendo la afección de la instalación en los ecosistemas de Antondegi uno de los más polémicos ya  que, de acuerdo a los grupos conservacionistas locales, el proyecto supondría una degradación significativa de un entorno que tiene un notable valor natural en el ámbito de Donostia.

Desde el Ayuntamiento de Donostia y la empresa interesada en el proyecto se salió al paso de esta cuestión relativizando el impacto negativo que la instalación tendría en el entorno de Antondegi, e incluso afirmando, en algunas ocasiones, que el impacto sería positivo para sus ecosistemas y su fauna.

Con objeto de aclarar esta cuestión a la ciudadanía, se ha elaborado, a petición de los grupos conservacionistas  integrados en Antondegi Berdea,  un informe técnico (adjunto) sobre el impacto que la infraestructura de olas artificiales causaría en Antondegi. En el informe se describe el valor ambiental de Antondegi poniendo el foco en las comunidades de aves y mamíferos que alberga (sin menoscabo de otros grupos faunísticos y de flora que, por falta de recursos, no han podido ser inventariados) y en su importancia dentro la red de corredores ecológicos a nivel local y comarcal. Además, también se analizan las afecciones que el proyecto de olas artificiales ocasionaría sobre el medio natural y que se extenderían, sin género de duda, más allá de la superficie exclusivamente ocupada por las instalaciones.

Resumimos,  a  continuación,  los  valores  naturales  de  Antondegi  y  las  afecciones derivadas de la instalación de la piscina de olas artificiales apuntadas en el informe. Valores naturales de Antondegi:

  • Presenta un complejo paisaje de campiña atlántica, conformado por un mosaico de pastizales, prados de siega, bosquetes, setos y cultivos que, en su conjunto, albergan una rica diversidad de flora y fauna. Durante los últimos 30 años Donostia ha perdido cerca del 40 % de la superficie de campiña y Antondegi, en este contexto, es uno de los últimos reductos de campiña del municipio. Los inventarios de fauna llevados a cabo en la zona durante los últimos  años  revelan  que es, además, una de las zonas de campiña mejor conservadas del municipio.
  • El área de Antondegi es utilizada como zona de descanso, alimentación o nidificación por un gran número de especies de aves. Se han registrado 117 especies de aves, de las que 33 están incluidas en el Catálogo Vasco de Especies Amenazadas y 21 en el Anexo I de la Directiva 79/409/CEE relativa a la conservación de las aves silvestres. Según el atlas de aves nidificantes de San Sebastián, se han detectado 46 especies reproductoras en el ámbito de Antondegi, 4 de ellas incluidas en el Anexo I de la Directiva 79/409/CEE, y 3 catalogadas como en peligro o raras en el Catálogo Vasco de Especies Amenazadas. Antondegi es, por todo ello, uno de los espacios  de  mayor riqueza ornitológica de Donostia.
  • A pesar de su carácter periurbano y su limitada extensión (100 ha), Antondegi acoge una comunidad de mamíferos relevante a nivel municipal, entre los que destaca la diversidad de carnívoros.
  • Antondegi tiene  un  valor  importante  como  corredor verde, que permite la conectividad ecológica dentro del término municipal de Donostia,  se constituye por sí mismo como un reservorio de biodiversidad a escala local, está localizado sobre el eje del Urumea (otro gran corredor ecológico a nivel de Gipuzkoa) y está integrado en la Infraestructura Verde de Gipuzkoa propuesta por el Departamento de Medio Ambiente de la Diputación.

Afecciones generadas por la instalación de olas artificiales:

  • La instalación de la piscina de olas en Antondegi contribuye objetivamente al deterioro del paisaje de campiña del municipio de Donostia y genera una pérdida neta de biodiversidad, al reemplazar suelo no urbanizado por suelo urbanizado.
  • La ocupación de una superficie de 6,2 hectáreas, la construcción de nuevos accesos (2,8 hectáreas) y la explotación de la instalación, afectarían de forma muy grave a la integridad, funcionalidad y provisión de servicios ecosistémicos de una de las últimas manchas de campiña atlántica que se conserva en Donostia. Impactaría negativamente en la biodiversidad  de la zona, que acoge numerosas especies protegidas, provocando la desaparición irreversible de algunas especies que allí existen en la actualidad.
  • Además de la superficie ocupada por esta infraestructura, no debe obviarse que su afección se extiende a una superficie más amplia. La construcción de la piscina y sus instalaciones iría asociada a la adecuación de las vías de comunicación de acceso, un aumento del tráfico rodado en la zona y un incremento de la afluencia de personas.

Los firmantes de este texto (expertos en los ámbitos de la conservación y de  la biología) quieren poner de manifiesto que, de acuerdo a los argumentos esgrimidos anteriormente, la loma de Antondegi tiene un valor ambiental importante a escala municipal y que la infraestructura de olas artificiales tendría un impacto negativo significativo en el entorno. Adicionalmente, creen oportuno hacer referencia al Pacto Verde Europeo, la Agenda Euskadi 2030 y la Estrategia Guipuzcoana contra el Cambio Climático 2050 donde, entre otras medidas, se apunta al compromiso por parte de las

distintas administraciones a proteger, restablecer y promover el uso sostenible de los ecosistemas terrestres y detener la pérdida de biodiversidad, así como a evitar en lo posible el incremento de la superficie urbanizada en detrimento de los suelos no urbanizados y los hábitats naturales.

1 En 2007 se promovió un proyecto para construir 3000 viviendas en Antondegi, pero fue bloqueado por el Plan Territorial Parcial de Donostialdea de 2016 por cuestiones de sostenibilidad.

Firmantes:

  • José Luis Tellería. Catedrático de Zoología. Universidad Complutense.
  • Elisa  Sainz  de  Murieta.  Doctora  en  Geología.  Universidad  del  País  Vasco y Basque Centre for Climate Change.
  • Arturo Elosegi. Catedrático de Ecología. Universidad del País Vasco.
  • Daniel García. Catedrático de Ecología. Universidad de Oviedo.
  • Arantza Aldezabal. Doctora en Biología. Universidad del País Vasco.
  • Joxerra Aihartza. Doctor en Biología. Universidad del País Vasco.
  • Unai Pascual.  Doctor  en  Economía  y  Política  Ecológica.  Basque  Centre for Climate Change.
  • Maite Arroita. Doctora en Biología. Universidad del País Vasco.
  • Alberto de Castro. Doctor en Biología. Investigador.
  • Yoana García. Licenciada en Biología. Investigadora.
  • Juan Herrero. Doctor en Biología. Universidad de Zaragoza.
  • Anna Sanchez. Doctora en Ciencias del Mar. Universitat de Barcelona.
  • Juan Arizaga. Doctor en Biología. Investigador.
  • Pablo Palencia.  Doctor  en  Ciencias  Agrarias  y  Ambientales. Universidad de Torino.
  • Ana  Galarraga.  Licenciada  en  Veterinaria  y  Ciencia  y  Tecnología  de  los alimentos. Comunicadora científica.
  • Mikel Etxaniz. Ingeniero técnico agrícola. Gestor de espacios naturales.
  • Guillermo Roa. Doctor en Química. Divulgador ambiental.
  • Mirene Begiristain. Doctora en Economía. Universidad del País Vasco.
  • Javier Ferreres. Licenciado en Veterinaria. Gestor ambiental.
  • Núria Roura. Doctora en Ciencias Ambientales. Universitat de Girona.
  • Javier Fernández-López. Doctor en Biología. CNRS (Francia).
  • David Amblas. Doctor en Geología. Universitat de Barcelona.
  • Iñaki Sanz-Azkue. Licenciado en Biología. Consultor ambiental.

Pisos turísticos registrados en el Gobierno Vasco 2017-2021

https://datawrapper.dwcdn.net/VePjb/3/

«Estos datos forman parte de un informe remitido al Parlamento Vasco por el consejero de Turismo, Comercio y Consumo, el socialista Javier Hurtado, en respuesta a una pregunta del representante de EH Bildu Iker Casanova, que pedía también una evolución de estas viviendas en el último lustro. Según estos datos, las 4.047 viviendas y habitaciones actuales suponen un incremento del 64% de la oferta existente en 2017. En 2016 se aprobó la Ley de Turismo y en 2018 se acotó aún más la regulación de estos alojamientos. En Euskadi su registro es obligatorio ante la fuerte implantación de plataformas de reserva en Internet que actuaban de modo ‘pirata’ y han de seguirse otros pasos como colocar un distintivo en el portal. Por años, en 2017 eran 2.464 los alojamientos totales sumados pisos y habitaciones, en 2018 2.961, en 2019 3.704, en 2020 3.876 y en 2021 4.047.»

https://www.eldiario.es/euskadi/donostia-concentra-40-pisos-turisticos-euskadi_1_8860048.html

Evolución del número de establecimientos hoteleros en Donostia (2011-2021)

El crecimiento desmedido de pensiones y hoteles desequilibra el modelo económico de la ciudad y expulsa a las y los donostiarras. Es un claro exponente de la turistificación de Donostia y de la deriva de estos últimos años.

El año 2011 había 101 establecimientos hoteleros (hoteles y pensiones) en Donostia. En 2021 son 155. En los años en los que gobierna el Ayuntamiento la actual coalición entre PNV y PSOE, hay 45 establecimientos más (en 6 años!!).

Por muchos rumores interesados que se difundieron entre 2020 y 2021 la pandemia del COVID-19 no ha mermado la cantidad de establecimientos abiertos en la ciudad.

https://es.eustat.eus/explorador_datos_turismo_euskadi_hoteles.html

Ayuntamiento de Donostia y viviendas de alquiler turístico: doble fraude

El Ayuntamiento de Donostia y la asociación de viviendas de alquiler turístico Aparture acaban de presentar una iniciativa para promover la clasificación de residuos en algunos pisos turísticos de la ciudad. Desde la plataforma Bizilagunekin queremos denunciar que esta iniciativa esconde un doble ejercicio de blanqueo y engaño.

Por un lado, por parte del Ayuntamiento. Donostia es el municipio de Gipuzkoa que menos residuos recicla. El Gobierno municipal no ha impulsado ninguna iniciativa significativa para promover la clasificación de los residuos durante su periodo de gobierno y, además, los dos partidos que están en el Gobierno municipal son los principales impulsores de la incineradora que ataca la salud de los donostiarras y el medio ambiente. El turismo es una de los principales causantes del cambio climático. La presencia de 5 aeropuertos en un radio de 100 km desde Donostia, la transformación del espacio natural de la isla en un punto de visita para turistas, el proyecto de surf-park en Antondegi, la construcción de un macro-centro comercial en Belartza, etc., son algunos de los ejemplos que podríamos citar para explicar que la turistificación de Donostia supone una amenaza para el medio ambiente. Esta iniciativa tiene un impacto insignificante en relación con los daños ecológicos realmente significativos que provoca la turistificación. Es puro greenwashing o blanqueo verde.

El segundo, por parte del lobby Aparture. A través de esta iniciativa que no le exige ningún compromiso en sus pisos turísticos, consigue que el Ayuntamiento de Donostia promocione sus negocios privados. El Ayuntamiento da legitimidad a este actor clave en la turistificación de la ciudad y de la emergencia habitacional. Lo hizo cuando aprobó la ordenanza ilegal de pisos turísticos, cuando modificó el plan general para dar permiso a los pisos que estaban fuera de la normativa; también cuando suprimió a los inspectores que trabajaban en la detección de pisos ilegales. Desde su posición en las instituciones públicas actuán a favor de los que utilizan las viviendas para su negocio.

Queremos reivindicar que es hora de establecer medidas reales a favor del decrecimiento turístico. Creemos que hay que limitar los pisos de alquiler turístico, reducir su número y hacerlos desaparecer de la ciudad a corto plazo. La solución a la emergencia habitacional debe ser un objetivo prioritario; cortar el paso a los pocos que se enriquecen con el problema de la mayoría. Por último, queremos mostrar nuestro total apoyo a las iniciativas y políticas reales para conseguir el objetivo de basura cero, preservar el medio ambiente y frenar la emergencia climática. Por eso nos parece inadmisible el doble fraude. No tragamos este blanqueo verde.