ACTIVIDADES

¡Solidaridad con el pueblo de Baztan! ¡Detener el proyecto de Aroztegia!

No es nuevo el macro proyecto de Aroztegia. Se pretende construir un hotel de lujo, 200 viviendas y un campo de golf. En las últimas semanas ha vuelto a primera línea, por el inicio de las obras. Los habitantes de Baztán han retomado las protestas en defensa de sus espacios naturales, comunales y de su futuro. No son nuevas las protestas ciudadanas ante este proyecto. Se están enfrentando por vías pacíficas a este macro proyecto parando obras, haciendo acampadas… Los impulsores del proyecto han demostrado que este macro proyecto está dentro de una estrategia, por ejemplo, subrayan la cercanía de otros espacios turísticos, entre los que citan nuestra ciudad, Donostia.

Desde Donostia queremos expresar todo nuestro apoyo al pueblo de Baztán. También en nuestra ciudad han utilizado los espacios verdes al servicio de la industria turística. Ahí tenemos la obra de arte Hondalea, que han realizado en el faro de la isla Santa Clara, los daños generados por las obras del metro excavando Donostia bajo tierra o el parque de surf de olas artificiales que pretenden hacer en la zona verde de Antondegi.

Otros problemas están surgiendo por estas políticas turísticas: los problemas para obtener una vivienda digna o la sobreexplotación y el daño de las zonas turísticas, por ejemplo: ahí tenemos la cascada de Xorroxin, en Baztán.

Nos han demostrado claramente que están dispuestos a hacer cualquier cosa en nombre del turismo: destrozar la naturaleza, expulsar a vecinas y vecinos de sus pueblos, impulsar la precariedad de los trabajadores… Hemos dicho y decimos que es necesario poner a las personas en el centro y tomar la dirección del decrecimiento turístico. Por ello, queremos expresar todo nuestro apoyo al pueblo de Baztán en la lucha por su entorno natural y contra la turistificación salvaje. Coincidimos en la reivindicación de poner las necesidades de las vecinas y vecinos, por encima de los negocios, en el centro.

La pandemia nos ha demostrado los riesgos de caminar hacia el monocultivo turístico y que esa apuesta no tiene futuro. Ahora es el momento de tomar el camino hacia el decrecimiento turístico. ¡Es hora de poner a las personas en el centro! ¡Toda nuestra solidaridad con el pueblo de Baztán!

Al menos 559 pisos turísticos deberían quedar ilegalizados según el Plan General de Ayuntamiento de Donostia

  • Tras la anulación de la ordenanza de pisos turísticos por parte de la justicia, el 43,9% de los 1272 pisos de uso turístico recogidos en el registro del Ayuntamiento de San Sebastián se sitúan por encima de la primera planta.
  • Los agentes sociales firmantes denunciamos esta realidad y exigimos al Gobierno Municipal que no modifique el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) del Ayuntamiento de Donostia para legalizar estos pisos, manteniendo el criterio del PGOU, ahora en vigor, que impide una actividad terciaria por encima de viviendas de uso residencial.

El Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) del Ayuntamiento de Donostia en vigor impide la implantación de pisos de uso turístico a partir de la primera planta, tal y como se regula para pensiones y hostales. Posteriormente, en 2018, el Ayuntamiento aprobó una ordenanza que permitía la inclusión de estos pisos dentro de la ley, pero los juzgados la han anulado recientemente, al considerar que las ordenanzas no son instrumentos normativos capaces de establecer las condiciones de implantación de usos urbanísticos, ni la edificabilidad del suelo, ni la definición de usos. En la actualidad, sin embargo, existen cientos de pisos situados por encima de la primera planta pero que siguen desarrollando su actividad económica.

La trampa creada por el Ayuntamiento de Donostia consistió en asimilar el uso turístico de una vivienda al uso residencial, cuando son incompatibles, aunque en la parte expositiva de la ordenanza anulada se reconocía que la actividad de pisos turísticos es de carácter económico. Pero la trampa era doble. Porque mientras en esa misma parte expositiva se expresaba que se trataba de una actividad de carácter terciario,  debiendo procurar la protección del medio ambiente, el derecho al descanso del vecindario, y preservar el uso urbanístico residencial, evitando procesos de gentrificación en determinadas áreas de la ciudad, cumpliendo las condiciones que deben ser propias de actividades económicas (en cuestiones como la insonorización, o la accesibilidad, por ejemplo), sin embargo, en su articulado nada esto era recogido y regulado. El fraude a la ciudadanía se consumaba.

Según los datos del Registro Municipal de Viviendas de Uso Turístico (datos del 23/03/2021), el número de pisos y habitaciones situadas en plantas superiores a la primera es muy significativo:

PISOS

ADMITIDOS122596,3%
EN TRÁMITE473,7%
TOTAL1272100,0%
BAJOS, ENTREPLANTAS, 1ºS PISOS71356,1%
POR ENCIMA DE LA 1ª PLANTA55943,9%
TOTAL EN EL REGISTRO MUNICIPAL1272100,0%
CENTRO15227,2%
GROS15026,8%
AMARA BERRI6211,1%
PARTE VIEJA488,6%
ANTIGUO458,1%
AMARA325,7%
EGIA285,0%
IBAETA112,0%
RIBERAS DE LOIOLA112,0%
LOIOLA71,3%
BIDEBIETA61,1%
ULIA30,5%
INTXAURRONDO20,4%
AÑORGA10,2%
IGELDO10,2%
DONOSTIA559100,0%

HABITACIONES

ADMITIDAS12991,5%
EN TRÁMITE128,5%
TOTAL141100,0%
BAJOS, ENTREPLANTAS, 1ºS PISOS740,0%
POR ENCIMA DE LA 1ª PLANTA67110,4%
TOTAL EN EL REGISTRO MUNICIPAL141100,0%
GROS1623,9%
CENTRO1420,9%
PARTE VIEJA1217,9%
AMARA BERRI69,0%
AIETE34,5%
ANTIGUO34,5%
INTXAURRONDO34,5%
AMARA23,0%
IBAETA23,0%
IGELDO23,0%
EGIA11,5%
LOIOLA11,5%
ULIA11,5%
MARTUTENE11,5%
DONOSTIA67100,0%

Los pisos turísticos agravan la emergencia habitacional y el problema de la vivienda en la ciudad. Tienen una clara incidencia en el mercado del alquiler de viviendas habitables. En este sentido, es necesario que el Ayuntamiento controle los pisos de uso turístico que hayan pasado, en este período pandémico, al mercado del alquiler. Al parecer, son más de un centenar y el control y la vigilancia por parte del consistorio debe impedir el uso fraudulento de propietarios y/o gestores de pisos turísticos que, sin querer perder la licencia de uso turístico, alquilan sus viviendas ilegalmente. Suponen un obstáculo más para que muchos donostiarras puedan satisfacer su derecho a su vivienda. Son uno de los factores que hacen que muchos donostiarras no puedan vivir en su ciudad y que sean expulsados a otros pueblos. Y las entidades públicas que autorizan y facilitan esta actividad ponen el beneficio privado de los propietarios por delante de garantizar el derecho a la vivienda.

Por todo ello, los agentes sociales que suscribimos solicitamos al Ayuntamiento de Donostia, al alcalde y a los responsables políticos competentes en la regulación de los pisos turísticos:

Que no acepten los mencionados pisos turísticos en el registro municipal.

Que no se considere asimilable el uso de vivienda residencial con el uso turístico, porque son incompatibles.

Que el alquiler de vivienda turística sea considerado una actividad terciaria, de carácter económico y, como tal, sea regulada.

Que no modifiquen el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) para permitir el alquiler turístico en pisos situados a partir de la primera planta. Que no legalicen pisos ilegales.

Que haga público el balance de la expansión de los pisos turísticos en la ciudad y que se cuantifiquen los criterios por los que un barrio es considerado zona saturada o no, preservando el uso residencial de la vivienda en los términos establecidos en la ordenación urbanística.

Que se encomienden prioritariamente a la resolución de la emergencia de vivienda en Donostia, poniendo rumbo al objetivo de garantizar el derecho a la vivienda de las y los donostiarras y sin complejos de delimitar a los que quieren hacer negocio con las viviendas.

Por otro lado, hacemos un llamamiento a los vecinos y vecinas de Donostia a que se organicen y movilicen a favor del derecho a la vivienda.

A participar y colaborar en las asociaciones, plataformas y agentes vecinales que trabajamos desde diferentes perspectivas en defensa del derecho a la vivienda.

A PARTICIPAR EN LA MANIFESTACIÓN DEL 22 DE MAYO PARA DENUNCIAR LA EMERGENCIA HABITACIONAL EN DONOSTIA Y REIVINDICAR EL DERECHO A LA VIVIENDA. En las próximas semanas daremos información detallada de esta convocatoria.

Vivimos en una ciudad en la que existe el riesgo de desahucios, los ataques de fondos buitres, la expulsión de los jóvenes, el encarecimiento de los precios del alquiler y miles de solicitantes de viviendas de protección pública, entre otros. El problema no mejora en los últimos años y meses, sino que empeora. Pero desde las instituciones públicas, la prioridad es proteger el beneficio de unos pocos, la especulación y el negocio de la vivienda. Las donostiarras nos estamos organizando para proteger a las comunidades de barrio, para que se regule el precio del alquiler, para frenar la turistificación de la ciudad y poder vivir dignamente en nuestra ciudad. Estamos hartos, pero no estamos dispuestos a aceptar esta situación y no vamos a quedarnos parados.

  • AA.VV. Amara Bai
  • AA.VV. Egia Bizirik
  • AA.VV. Parte Zaharrean Bizi
  • Bizilagunekin – Plataforma de donostiarras por el decrecimiento turístico
  • Heriz Plataforma
  • Hondarpe – AA.VV. de Gros
  • Saretxe – Red por la vivienda de Gros
  • Sindicato de Inquilinas de Donostialdea
  • Stop Desahucios Gipuzkoa

Siete asociaciones de los ámbitos del surf y del ecologismo constituyen el colectivo Antondegi Berdea – Olatuak Itsasoan en oposición al proyecto de olas artificiales en Donostia/San Sebastián

Distintas organizaciones y asociaciones nos preocupamos por la protección medioambiental de nuestro entorno, y más en un momento de emergencia climática. Es por eso que valoramos como muy preocupante el proyecto anunciado recientemente por el Ayuntamiento de Donostia/San Sebastián y la empresa Wavegarden para la construcción de una instalación de olas artificiales en Donostia/San Sebastián. La ola artificial se construiría en el monte Antondegi, uno de los últimos bastiones naturales de Donostia/San Sebastián, y a tan sólo 4 kilómetros de la costa, donde puede practicarse el surf de manera natural y verdaderamente sostenible.

Diferentes organizaciones y asociaciones hemos decidido agruparnos y constituir el colectivo ANTONDEGI BERDEA-OLATUAK ITSASOAN ante lo que consideramos un proyecto que supone la artificialización de un espacio verde y con un impacto medioambiental significativo, y en gran medida contrario a los valores de la comunidad surfista. El objetivo del colectivo será la defensa de Antondegi como espacio natural, y la paralización del proyecto de ola artificial o de cualquier proyecto que amenace a este entorno. Se trata de una iniciativa similar a la llevada a cabo recientemente en San Juan de Luz, donde finalmente se paralizó un proyecto de construcción de una instalación de olas artificiales.

El colectivo ANTONDEGI BERDEA-OLATUAK ITSASOAN está formado por  la asociación para proteger los océanos fundada por surfistas, Surfrider Foundation Europe, el grupo ecologista Eguzki, el movimiento contra el cambio climático Fridays for Future, las asociaciones conservacionistas Haritzalde y Parkea Bizirik, la asociación ornitológica Itsas Enara, y la plataforma Bizilagunekin. Además, el colectivo cuenta con el apoyo de Greenpeace, Surf & Nature Alliance, y SEO-Birdlife, y prevé sumar más adhesiones.

Desde ANTONDEGI BERDEA-OLATUAK ITSASOAN rechazamos el proyecto de ola artificial porque supondría lo siguiente:

1 – La artificialización de 9 hectáreas de suelo natural y agrícola en el corazón de una de las escasas zonas verdes que quedan en Donostia-San Sebastián y que además forma parte de su cinturón verde.

2 – La degradación significativa del hábitat de numerosas especies de aves y mamíferos, y en general, un ataque a la biodiversidad de Antondegi y del corredor ecológico del que forma parte.

3 – La artificialización del surf y el fomento del elitismo, distorsionando los valores de la cultura del surf.

4 – La urbanización de una gran extensión de suelo público y natural para un uso privado, acordada con una empresa privada, sin ninguna consulta ni participación ciudadana.

5 – Un consumo considerable de recursos, que sumado a la degradación del entorno natural y a la cercanía de la costa, resulta incompatible con el estado actual de emergencia climática.

6 – La construcción de una infraestructura de dudosa necesidad, teniendo en cuenta que Antondegi está a 4 kms de la costa y que la empresa Wavegarden ya dispone de una infraestructura de olas artificiales en Aizarnazabal, a 25 kms de Antondegi.

Durante las próximas semanas aportaremos información más detallada sobre los puntos expuestos anteriormente. Asimismo, anunciaremos y pondremos en marcha distintas iniciativas y actividades, todas ellas encaminadas a la defensa de Antondegi como espacio natural y a la paralización del proyecto de construcción de la infraestructura de olas artificiales.

Miembros:

  • Surfrider Foundation Europe
  • Grupo ecologista Eguzki
  • Movimiento contra el cambio climático Fridays for Future
  • Asociacion conservacionista Haritzalde
  • Asociación Parkea Bizirik
  • Asociación ornitológica Itsas Enara,
  • Plataforma de donostiarras por el decrecimiento turístico Bizilagunekin

Apoyos:

  • Greenpeace
  • Surf & Nature Alliance
  • SEO-Birdlife
Colectivo Rame por la planète, implicado en el caso de San Juan de Luz (Guéthary 05.01.19 © Greg Moyano)
Foto de perfil de la loma de Antondegi donde se pretende construir la instalación de olas artificiales (Autor: Haritzalde).
Foto de milano real (Milvus milvus) en Antondegi. Se trata de una de las varias especies catalogadas como amenazadas que podemos encontrar en Antondegi (Autor: Itsas Enara).
Foto de la loma de Antondegi donde se pretende construir la instalación de olas artificiales (Autor: Haritzalde).

Tenemos la oportunidad de solucionar el problema de los pisos turísticos

  • Según la Resolución del Tribunal Supremo del 21 de enero sobre la Ordenanza de Vivienda Turística, queda definitivamente suspendida la normativa aprobada en 2018.
  • Esta decisión obedece a una sucesión de errores y comportamientos equivocados del Ayuntamiento de Donostia.
  • Sin embargo, queremos destacar que la resolución abre una puerta para dar solución al problema que tenemos en Donostia con los pisos turísticos.

Para entender de dónde viene esta última resolución, conviene recordar algunos hechos desde 2017. En pocos meses el número de pisos turísticos que se ofrecían en la ciudad se disparó. El tema era fuente evidente de preocupación en la ciudad, como otras consecuencias de la turistificación en general. Durante la primavera y el verano el debate social fue muy vivo en Donostia: entre amigos y familias, en las secciones de opinión de los periódicos, en las manifestaciones y movilizaciones de la calle…

Mientras tanto, en el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) sólo se permitía el alquiler turístico en las primeras plantas de los edificios de viviendas. Pero, al mismo tiempo, cientos de viviendas turísticas estaban siendo registradas en el registro que puso en marcha el Gobierno Vasco. Así, las instituciones públicas tenían identificados muchos de los pisos que desarrollaban una actividad económica fuera de la legalidad.

Ante ello, la primera respuesta del Ayuntamiento fue negar el problema; como hacen con todas las consecuencias que genera la actividad turística en la ciudad. Pero cambiaron de actitud por la preocupación y la protesta ciudadana: en pleno verano, se tramitó de forma unilateral y sin debate la ordenanza municipal reguladora de los alquileres turísticos el mismo mes de agosto de 2017. Se aprobó definitivamente en marzo de 2018. Sin embargo, a partir de ahí hubo meses en los que no se penalizaron los pisos ilegales y se ofrecieron a los dueños todas las facilidades para entrar en la nueva normativa. Al fin y al cabo la ordenanza que acaba de derogarse ha sido un instrumento para legalizar los pisos turísticos ilegales.

El proceso de creación de la ordenanza y la falta de acierto jurídico que ha puesto de manifiesto la última sentencia no han sido las únicas carencias asociadas a este instrumento. Nos han querido vender la ordenanza como progresista. Han querido subrayar la zonificación de la ciudad como principal virtud de la normativa. En nuestra opinión, es una medida tomada en la dirección equivocada, que no debe repetirse. Por un lado, porque entendemos eso que llaman descentralización como un instrumento para la ampliación del problema. El mayor número de hoteles y pisos turísticos se localizan en las zonas de la ciudad que generan mayor atracción turística (Parte Vieja, playas, Centro). Facilitar los alquileres turísticos en otros barrios y zonas supone aumentar y ampliar el problema y no resta presión turística a los barrios ya desbordados por el mismo. Toda la ciudad sufre los múltiples daños de la turistificación y hay que poner coto a este proceso en toda la ciudad.

En la ordenanza el Ayuntamiento se encomendaba la tarea de identificar y cerrar los pisos que estaban fuera de la normativa. Creemos que era una función establecida en la buena dirección. Pero los recursos destinados a esta tarea, sin embargo, no han sido suficientes en absoluto. Sólo gracias a la aportación de vecinas y vecinos ha sido posible paralizar varias actividades ilegales.

Al fin y al cabo, a través de la ordenanza de pisos turísticos que ha estado vigente de 2018 a 2021, el Ayuntamiento ha apoyado en todo momento el uso de las viviendas como negocio. Se ha puesto el derecho a la especulación y a hacer negocios por encima del derecho a la vivienda. Y no es cosa de broma en la ciudad donde vivimos una notable emergencia habitacional. Aunque los investigadores que han analizado el caso de Donostia han demostrado[1] que la oferta de pisos turísticos provoca un incremento en los precios del alquiler.

En todo este triste recorrido no se ha admitido ningún debate. No se hizo caso a las alegaciones que la Asociación Parte Zaharrean Bizi y la plataforma Stop Desahucios realizaron en el proceso de creación de la ordenanza. No se ha ofrecido la posibilidad de tener en cuenta las opiniones y vivencias de las y los donostiarras. Todo lo han hecho de forma unilateral, urgente y a escondidas, porque saben bien que hay debate y que las personas que piensan que la turistificación de la ciudad ha llegado demasiado lejos no son pocas.

Ojalá lo ocurrido hasta ahora sirva para evitar errores y tomar mejores decisiones. Queremos dirigir unos mensajes, para empezar, al Ayuntamiento:

Ahora tenemos una oportunidad. Han manifestado públicamente su intención de reproducir la normativa de la ordenanza anulada en el Plan General. No tiene por qué ser así. Creemos que hay que establecer una normativa que sirva para limitar y reducir los pisos turísticos. Hay que establecer un marco que abra la puerta para llevar esta práctica a la desaparición.

En este tema (y en todos los relacionados con la turistificación) nos parece imprescindible un cambio de actitud. Si no se actúa con transparencia y se ofrecen posibilidades de participación en los procesos de toma de decisiones, no hay garantías de que se responda al interés general de la ciudadanía. Los intereses de unos pocos pueden condicionar la vida de nuestra ciudad y de sus vecinas y vecinos.

La interrupción del turismo y las debilidades que la emergencia sanitaria ha puesto de manifiesto son una oportunidad para repensar y readecuar el modelo de ciudad. Es hora de un cambio de rumbo. El rumbo hacia el decrecimiento turístico se nos presenta más necesario que nunca para responder a los retos que nos plantea el futuro.

Por otro lado, también queremos transmitir algunos mensajes a las y los donostiarras:

Alquilar viviendas como pisos turísticos supone encarecer el alquiler de quienes necesitan viviendas para vivir; provoca la turistificación de la ciudad, la expulsión de las y los donostiarras de la ciudad y el desmantelamiento de las relaciones comunitarias. No aceptemos esta práctica. No legitimemos si alguien de nuestro entorno toma ese camino. Donostia no está en venta.

Organicémonos con nuestras vecinas y vecinos. Cerremos las puertas a la implantación de pisos turísticos en nuestros edificios. En cada uno de los portales, si así lo desea la mayoría de los propietarios, se puede prohibir por ley la instalación de pisos turísticos en el edificio. Habla en la comunidad de vecinos, infórmate de las normas y de cómo tomar estas decisiones y démos el paso.

Afrontemos la emergencia de la vivienda. El de los pisos turísticos no es más que una pequeña rama de un problema mucho más amplio. La problemática de la vivienda es muy variada: las personas sin hogar, alquileres caros, desahucios, fondos buitre, expulsados de Donostia… Pero hay un montón de personas y grupos organizados para responder a estos temas: asociaciones de vecinos, Stop Deshaucios, el Sindicato de Inquilinas, Saretxe, los afectados por Azora, Alokairu, la oficina de Okupación, Unámonos y empujemos juntos hasta conseguir que se respete el derecho a la vivienda en Donostia.


[1] Aitziber Etxezarreta-Etxarri, Julen Izagirre-Olaizola, Jon Morandeira-Arca & Imanol Mozo Carollo (2020) Urban touristification in Spanish cities: consequences for the rental-housing sector in San Sebastian, Economic Research-Ekonomska Istraživanja, 33:1, 1294-1310, DOI: 10.1080/1331677X.2020.1755878

PETICIÓN DE QUE EL NUEVO PLAN DE TURISMO DE DONOSTIA SE CREE MEDIANTE UN PROCESO REALMENTE PARTICIPATIVO

El Ayuntamiento de San Sebastián está llevando a cabo en estos momentos el proceso de actualización del Plan Director de Turismo 2017-2021. El Plan Director de Turismo define la estrategia turística que seguirá la ciudad a medio plazo, fijando el rumbo para la actividad turística. De esta forma, la reforma del plan en marcha reordenará el modelo turístico de la ciudad y el camino que se seguirá.

La propuesta de actualización del Plan recoge que la emergencia sanitaria provocada por la Covid19 ha tenido un impacto directo en la economía de la ciudad y ha golpeado especialmente la dinámica del sector turístico. Según el documento, el parón general ha provocado un enorme descenso de viajeros, pernoctaciones, plazas ofertadas y empleo.

Según la propuesta de actualización del plan, el turismo tiene un carácter sistémico y transversal. Por lo tanto, se puede concluir que el impacto del turismo en el modelo de ciudad y en la vida de los donostiarras también lo es. El crecimiento desmesurado experimentado por el sector en la última década ha hecho que el modelo económico de la ciudad se haya orientado hacia el monocultivo turístico y Donostia se haya convertido en una ciudad dependiente de la actividad turística. El estallido de la crisis ha puesto de manifiesto que el actual modelo turístico, que busca una rentabilidad a corto plazo, tiene enormes grietas.

Aunque en estos tiempos de incertidumbre se han hecho patentes todas las debilidades del actual modelo turístico, la propuesta de actualización del plan busca, una vez más, fomentar el crecimiento. La ciudad se concibe como un producto para adaptarse a las nuevas necesidades del mercado, proponiendo medidas para ganar en competitividad y atractivo, y dedicando recursos públicos al sostenimiento de un modelo económico que no busca el bien común.

En este contexto, se olvidan o se tapan las consecuencias negativas que aparecen en relación con el turismo y la reflexión sobre las mismas. Una vez más, se actúa en pro de un negocio privado que alimenta desigualdades y obvia todo lo que destruye en el camino.  No se recoge ninguna mención a los daños que el turismo genera en las condiciones de trabajo, en la igualdad, en el mercado de la vivienda, en el medio ambiente, en la lengua, y en otros aspectos, así como las medidas para combatirlos.

La propuesta de renovación del plan señala que busca definir los criterios fundamentales para revisar la actual estrategia de la ciudad. Para ello, informa de un proceso “participativo”. En este proceso se prevé la participación de personas clave de la cadena de valor del turismo donostiarra, agentes públicos y privados interesados u operadores turísticos de relevancia. Sin embargo, sorprende que no se recoja ni una sola mención a las y los vecinos de la ciudad y las múltiples asociaciones socioculturales de la ciudad que alimentan las relaciones entre estos. Se prevé la participación de los agentes que obtienen un beneficio económico del turismo y no se permite que los afectados por la actividad turística puedan dar su opinión y aportación. Así pues, dicho proceso, lejos de ser “participativo”, evidencia una vez más el autoritarismo político de una gestión municipal que responde solamente a las necesidades de los inversores del mercado turístico.

La plataforma BiziLagunEkin de donostiarras por el decrecimiento turístico considera que el plan definitivo que determina el modelo turístico de la ciudad debe ser creado entre todas las donostiarras. De hecho, la experiencia nos ha demostrado que el modelo turístico de la ciudad tiene una influencia vital en la vida de la ciudad y de sus habitantes. Además, la búsqueda del beneficio de todos los donostiarras debe ser el objetivo central de este plan, no el de seguir alimentando un mercado voraz que precariza día tras día la vida en la ciudad.

Para ello, pedimos al Gobierno Municipal de Donostia/San Sebastián y a los responsables del departamento de turismo que el nuevo plan director de turismo que define el modelo turístico de la ciudad se base en un proceso de participación real; que se garantice la participación de la ciudadanía y de los agentes sociales (asociaciones vecinales, grupos socioculturales y ecologistas, plataformas ciudadanas, etc.) en un debate abierto, amplio y rico que aborde desde su raíz los temas que nos afectan a todos.

PLAN DE GESTIÓN SOSTENIBLE DE LA ISLA DE SANTA CLARA

Petición de BiziLagunEkin, Eguzki, Haritzalde y Parkea Bizirik al Ayuntamiento de Donostia:

Las obras del faro de la isla de Santa Clara están a punto de finalizar y se espera que la obra de Cristina Iglesias quede abierta al público a partir de la primavera de 2021. Desde que se anunció el proyecto hemos sido muchas las asociaciones, agentes y particulares que hemos mostrado dudas sobre las consecuencias que dicho proyecto podría acarrear. Tal y como se ha señalado en más de una ocasión, esta iniciativa, tendrá repercusiones en el medio ambiente, en el patrimonio, en las finanzas públicas, en el proceso de turistificación de la ciudad y en la privatización del espacio urbano. Sin embargo, haciendo oídos sordos a las sugerencias de mejora realizadas por diversos colectivos, el Gobierno municipal de Donostia ha defendido con vehemencia la ejecución integral del proyecto. La hoja de ruta marcada al principio no ha variado ni un ápice tras el estallido de la crisis sanitaria y económica que actualmente vivimos como consecuencia de la pandemia provocada por la COVID-19. Es más, el Gobierno municipal de Donostia aprobó el 3 de noviembre de 2020 la segunda modificación del contrato de obras del faro de Santa Clara, acordando encarecer un 11% el coste de las mismas, precisamente en un contexto de crisis que no ha hecho más que acrecentar las necesidades sociales.

Preocupados por los efectos colaterales que la intervención artística que se está llevando a cabo en el faro de Santa Clara pueda generar en la isla y en la ciudad en general, las asociaciones y agentes firmantes del presente escrito queremos compartir la siguiente reflexión:

La isla de Santa Clara es un elemento vertebrador que articula la identidad colectiva de Donostia. No obstante, esta joya de extraordinario valor natural es tan rica como frágil. En consecuencia, el aumento de la presión antrópica que soporta la zona puede resultar totalmente perniciosa para su subsistencia. Nuestra preocupación se fundamenta en gran medida, en el potencial devastador que un previsible incremento de visitantes podría ocasionar en la isla.

Aunque entre los firmantes cada uno tiene su opinión y su posición sobre la remodelación del faro, no pretendemos poner en tela de juicio el valor artístico de este proyecto. Sin embargo, consideramos que, si el proyecto no se lleva a cabo junto con medidas para proteger y garantizar los valores del espacio y su entorno, causará daños irreparables. De hecho, tenemos presente lo que está sucediendo en Gaztelugatxe, que desde su aparición en la serie «juego de Tronos» se ha convertido en mero escaparate turístico. Este ejemplo cercano nos muestra que la proliferación desmesurada de visitantes puede provocar una progresiva pérdida de valores naturales, así como de rasgos paisajísticos característicos.

En Donostia, todavía estamos a tiempo de tomar las medidas necesarias para evitar impactos sociales y medioambientales irreparables. Para ello es imprescindible prever, analizar y gestionar los posibles efectos del proyecto. Somos conscientes de que los impulsores de la iniciativa comparten también muchas de estas preocupaciones, habiendo puesto en marcha un equipo técnico de trabajo para la definición de las bases para la gestión de la isla.

Ante este escenario, consideramos fundamental para la protección eficaz del espacio la elaboración de un plan de uso y gestión de la isla que regule las actividades que se puedan desarrollar, así como sus características. Del mismo modo, se solicita que el plan respete las siguientes condiciones mínimas:

  1. El desarrollo del punto aprobado por el Pleno de Donostia el 23 de julio de 2020 en la moción sobre el aforo de la isla de Santa Clara. Es decir, que, elaborando un plan específico de aforo, se fijen los transportes de acceso a Santa Clara y el número máximo de personas que pueden entrar en la isla según los criterios más limitativos. En concreto, este es el punto aprobado por el pleno:

Donostiako Udalbatzak hertsatuki eskatzen dio Udal Gobernuari osatu eta jarri dezala herritarren eskura Santa Klara uharteko edukierari buruzko berariazko plan bat. Plan honek, halaber, COVID-19 birusaren testuinguruaz haragoko beharrei erantzun beharko die eta besteak beste bisitari kopuruak ingurumenean izan ditzakeen eraginak aintzat hartu beharko ditu.

  1. Que la temporada de apertura al público y periodo de visitas a la isla, siga siendo de 4 meses al año, tal y como se estipula actualmente, de acuerdo al bando municipal de 2003 correspondiente a la isla.
  2. Que, asumiendo el nuevo rol del faro como principal elemento de atracción de la isla, este sólo se abra 4 días a la semana para los visitantes, y siempre con respecto a la temporada de apertura de la propia isla. Con ello se garantizaría el mantenimiento de la función de espacio de ocio y esparcimiento que actualmente cumple la isla, aunque sea durante 3 días a la semana.
  3. Que las actividades permitidas sean de carácter público y orientadas al beneficio de las y los Donostiarras (promoviendo especialmente aquellas que tengan un interés pedagógico relacionado con la educación ambiental), rechazando a su vez, aquellas destinadas a incidir en el marketing urbano y el crecimiento turístico.
  4. Encomendar la gestión del faro y el control de los accesos a un organismo público (Fundación Cristina Enea), obviando todo interés subordinado a las lógicas monetaristas.
  5. La renuncia a la construcción de nuevas infraestructuras adicionales en la isla de Santa Clara.

Por tanto, la intervención en el faro de Santa Clara puede ser una oportunidad única para plantear un proyecto abierto y participativo, surgido del consenso entre el ayuntamiento, técnicos y expertos, y los agentes sociales, que sirva, además, como muestra del compromiso de Donostia con la sostenibilidad. La isla de Santa Clara no puede entenderse como un recurso turístico estratégico, sino como un biotopo protegido que hay que preservar para las generaciones futuras. Por ello, las asociaciones y agentes firmantes de este escrito, instamos directamente tanto al Gobierno municipal como al equipo técnico que trabaja en el proyecto artístico del faro de Santa Clara a que activen todos los recursos disponibles para garantizar la protección de la isla, haciendo suyas las propuestas aquí expuestas.

BIZILAGUNEKIN PLATAFORMA – EGUZKI – HARITZALDE NATURZALEEN ELKARTEA – PARKEA BIZIRIK KULUNBERA

CONCENTRACIÓN EN EL FESTIVAL DE CINE EN LA PRESENTACIÓN DE LA PELÍCULA DE WOODY ALLEN:

¡No somos figurantes en nuestra ciudad!

Una persona que ha hecho una carrera importante en el mundo del cine no nos fascinará hasta la ceguera. Tenemos la plena determinación de ser los protagonistas principales de nuestras vidas. No aceptamos lo que están haciendo con nuestra ciudad. Juntos enfrentaremos a los que quieren usar la ciudad como negocio .

San Sebastián vive un rápido y agresivo proceso de turistificación por parte de las autoridades públicas. Detrás del deseo de atraer turistas e inversores a la ciudad están aquellos que obtienen enormes beneficios económicos a través de este proceso. Mientras tanto, la mayoría de la población tiene cada vez más dificultades para vivir en San Sebastián: el precio de la vivienda, la precariedad del mercado laboral, la subida de los precios al consumidor…

La marca-ciudad y la mercantilización cultural responden a objetivos comerciales particulares en esta ciudad. A todos los que vienen a favorecer este objetivo se les pone la alfombra roja, incluso si se favorece pasar por encima de las condiciones de vida de las y los donostiarras.

Pedimos:

Transparencia absoluta sobre los tratos con Woody Allen y Mediapro y todos los servicios y apoyo brindados por las instituciones públicas al proyecto cinematográfico. Esto se parece demasiado a un macro-anuncio de encargo.

No utilizar la película para caracterizar a San Sebastián como parque temático y promover la actividad turística. Es el momento de direccionar la ciudad hacia el decrecimiento turístico. Donostia no es un decorado y las y los donostiarras no somos figurantes.

BiziLagunEkin plataforma de donostiarras por el decrecimiento turístico

Ernai organización juvenil

STOP HOTELES. DETENER LA TURISTIFICACIÓN.

Ante la situación actual, BiziLagunekin, la plataforma de donostiarras por el decrecimiento turístico, quiere plantear diferentes temas a través de acciones reivindicativas.

EN PRIMER LUGAR, queremos denunciar que en Donostia se ha dado una proliferación desproporcionada de hoteles en los últimos años. En los últimos cinco años se han aprobado y/o ampliado licencias de más de 35 hoteles en la ciudad. Llama especialmente la atención la larga lista de los autorizados en el Centro de la ciudad y la continuidad por esta vía en los barrios más turistificados como la Parte Vieja, Gros. Cabe destacar el papel que están jugando el Obispado de Gipuzkoa y otras congregaciones religiosas. Especulan con sus propiedades y actúan como poderosas fuerzas a favor de la turistificación de la ciudad.

EN SEGUNDO LUGAR, la conmoción social provocada por la emergencia del COVID-19 ha hecho aflorar la necesidad de reflexionar y dar cambios, entre otros, sobre el modelo de ciudad de Donostia. Ahora es el momento de corregir la dirección equivocada.

  • Hay que dejar de dar permisos para construir nuevos hoteles, destinar las construcciones de hoteles en obras a otros usos y reducir el número de camas que se ofrecen en la ciudad a medida que cierren algunos de estos negocios, a largo plazo.
  • Vivimos una emergencia habitacional. La crisis económica que llega puede dejar a miles de donostiarras en la imposibilidad de pagar alquileres e hipotecas infladas por la especulación. Además, la expulsión de los ciudadanos necesitados de casa de su ciudad es constante. Es el momento de traer el tema a primera línea y tomar medidas valientes para dar la vuelta al problema de una vez por todas.
  • Basar la economía de la ciudad en la actividad turística no es razonable. Esta actividad, tan condicionada por la movilidad internacional y los factores externos, es de escaso valor añadido. Hay que evitar el monocultivo turístico reforzando otras actividades económicas.
  • Ahora se abre la posibilidad de fortalecer sectores vinculados a las necesidades locales capaces de romper con la dependencia turística y generar empleo de calidad. En este contexto será imprescindible invertir en formación para reubicar a los trabajadores en áreas alternativas. Si no se toma esta vía de decrecimiento turístico, el número de despidos no hará más que crecer.
  • Es el momento de abrir el debate. Hay que desterrar la idea de que la única dirección posible en cuanto al modelo turístico es el crecimiento continuo y encauzar un debate social en el que todos podamos participar y decidir sobre esta actividad que tanto influye en la vida de todos los donostiarras.

EN TERCER LUGAR, queremos hacer un llamamiento a los donostiarras: para que los que vivimos en esta ciudad podamos vivir en ella de la mejor manera posible, hay mucho en juego en estos tiempos que vivimos. Lo que vemos como problemas y obstáculos de cada uno, a menudo son consecuencia de problemas colectivos. Por ello, la única vía de respuesta es la colaboración mutua. Hablemos de lo que está ocurriendo en Donostia, busquemos las soluciones que necesitamos los donostiarras y actuemos conjuntamente en contra de la turistificación y a favor del decrecimiento turístico.

https://www.naiz.eus/eu/actualidad/noticia/20200901/donostiak-pairatzen-duen-turistifikazioa-salatu-du-bizilagunekin-ekimenak

https://irutxulo.hitza.eus/2020/09/01/donostiaren-turistifikazioa-salatzeko-aldarrikapen-ekintza-egin-du-bizilagunekin-plataformak

https://www.donostitik.com/bizilagunekin-denuncia-la-desproporcionada-proliferacion-de-hoteles-en-donostia/