ACTIVIDADES

Comunicado de la red Sur de Europa contra la Turistificación, tras las movilizaciones del 15 de junio

CADA VEZ MÁS Y MEJOR ORGANIZADAS: POR NUESTRAS FORMAS DE VIDA, CONTRA LA TURISTIFICACIÓN

El pasado 15 de junio tuvo lugar una serie de movilizaciones coordinadas desde la red Sur de Europa contra la Turistización: decenas de miles de personas se manifestaron en más de una decena de territorios de la zona para rechazar el monocultivo turístico que expulsa y precariza a la población, que destroza los territorios y el planeta, para exigir cambios urgentes en un modelo económico extremadamente injusto.

Las calles de Barcelona, Cantabria, Córdoba, Donostia, Eivissa, Granada, Génova, Lisboa, Menorca, Napoli, Palma, Venezia… se llenaron con grandes manifestaciones, acciones simbólicas y actos de denuncia y debate. Cada lugar con sus particularidades, atendiendo a su contexto y a su momento, pero todos con la misma idea central: la necesidad de frenar y revertir el proceso de turistización que el Sur de Europa viene sufriendo en grado extremo desde hace décadas, de transformar el modelo económico para tener ciudades, territorios y un planeta en los que vivir.

La red Sur de Europa contra la Turistización, creada en 2018, ha servido hasta ahora como espacio de apoyo y aprendizaje mutuo, y ya anteriormente había generado movilizaciones coordinadas, a menudo con motivo del Día Mundial del Turismo. Pero este 2025, tras las movilizaciones históricas en diferentes lugares del Sur de Europa el año pasado, la red comienza a mostrar su verdadero potencial.

Movilizarnos simultáneamente de manera coordinada ha permitido no ya sumar, sino multiplicar nuestras voces en un potente coro de lucha. Y no estamos solas. Cada vez más personas comprenden que este modelo turístico no es sinónimo de progreso, sino de expulsión, precariedad y devastación.

Está cambiando el sentido común: se acabó el mito del turismo como salvación económica. Lo que vemos —y sufrimos— en nuestras vidas es bien distinto: pérdida de acceso al derecho a la vivienda, barrios vaciados de vecindario, trabajos cada vez más precarios y deshumanizantes, encarecimiento del coste de vida, destrucción del territorio, saturación de recursos básicos, e incluso limitaciones en nuestra movilidad cotidiana. Todo para sostener un modelo que solo beneficia a unos pocos.

Por eso cada vez somos más. Más personas que alzan la voz, más colectivos que se organizan, más territorios que resisten. La turistización ha dejado de ser un problema percibido por unos pocos: se ha convertido en una preocupación generalizada que atraviesa generaciones, clases y territorios. Y esto no ha hecho más que empezar. 

Dada la situación que vemos por doquier, no cabe duda de que otras acciones y movilizaciones tendrán lugar aquí y allá este mismo verano, de igual manera que probablemente el próximo 27 de septiembre volverán a verse acciones anti-turistización con motivo del Día Mundial del Turismo. La lucha contra la turistización crece, se expande y se organiza. Porque nuestras vidas valen más que sus beneficios.

No aceptar la compraventa de la ciudad, no morder el anzuelo de las apariencias

En los últimos años en Donostia se oye cada vez más alto la voz de sus vecinas y vecinos: la turistificación está ahogando nuestra ciudad. El pasado 15 de junio, cientos de donostiarras volvimos a salir a la calle a defender nuestras condiciones y manera de vivir. Fue una expresión más del deseo de poner sobre la mesa las necesidades de la sociedad y de los barrios.

Donostia está bajo el dominio de la maquinaria que hace negocio con los visitantes. La promoción turística y la especulación o los usos hosteleros, que alejan la vivienda de su función residencial, han convertido en impagable lo que era caro; han provocado una grave emergencia social residencial y han golpeado duramente los proyectos vitales de miles de donostiarras. Cientos de jóvenes y habitantes han tenido que abandonar Donostia, lo que hace mucho daño en el tejido social de nuestros barrios. Las consecuencias de la turistificación no sólo se refieren a las consecuencias económicas: también pone al servicio del mercado las calles de la ciudad, nuestras relaciones, la movilidad y la cultura, en lugar de alimentar la cohesión y el dinamismo de la comunidad.

Frente a esto, la única respuesta de las instituciones públicas es la formada por bellas palabras y medidas simbólicas menores. Dicen que ahora nos traen un modelo de turismo «integrador, más sostenible, más beneficioso, basado en la gobernanza colaborativa, inteligente y duradero». Los documentos oficiales sobre turismo están desbordados de palabras sugerentes e imprecisas. Pero la cuestión es: ¿están dispuestos a poner límites al negocio de los que se están enriqueciendo con la turistificación, por el bien de los donostiarras? ¿Están dispuestos a tomar el camino del decrecimiento turístico y establecer medidas para reducir el excesivo peso de la actividad turística en el modelo de ciudad de Donostia?

No va en esa dirección mantener intacto el número de viviendas turísticas; la proliferación de vuelos en Loiu y Hondarribia; financiar ferias, campañas y reportajes de prensa pagados para promocionar el turismo; dar prioridad a las infraestructuras del turismo por encima de las necesidades de la comunidad; invertir una fortuna pública para los conciertos de Bruce Springsteen; o traer a la ciudad el Mundial de fútbol de 2030, por ejemplo.

Entre otras cosas, en las últimas semanas hemos sufrido una acción coordinada de propaganda sobre la tasa o el impuesto turístico. El debate se ha demorado durante años en beneficio de una industria turística, que se opone a su implantación. Ahora bien, el hecho es que el impuesto turístico no cuestiona el crecimiento del turismo. Se da por hecho que el peso del turismo en nuestro modelo económico seguirá creciendo, y que la necesidad de responder a los perjuicios que ello provoca se eternizará. Quieren hacernos más llevadera la situación o compensar de alguna manera los motivos de la protesta. Es una trampa. Los daños de la turistificación son estructurales y, por tanto, sólo podemos ponerles fin mediante el cambio estructural. Sin tomar la dirección del decrecimiento turístico, no se dará un cambio de modelo urbano acorde a las necesidades de la mayoría.

El cambio de modelo de ciudad exige ser conscientes de que las relaciones comunitarias y el dinamismo social son el mayor patrimonio y bien de Donostia y de las y los donostiarras. Esto significa, en primer lugar, tratar con respeto a las y los vecinos de los barrios y a los grupos de base social. Dar la palabra, apoyar y garantizar los recursos a las personas que realizan cualquier actividad en beneficio de la comunidad. El decrecimiento turístico puede volver a poner la ciudad al servicio de las y los donostiarras, fortalecer los lazos vecinales y, más allá de apariencias comerciales, reforzando su verdadera identidad. Tenemos que facilitar e impulsar la vida en la ciudad y en los barrios, de abajo a arriba. Calles y plazas no sólo para consumo; se trata de convertirlas en espacios para caminar, jugar, descansar y conocerse. Y esto no es sólo simbólico; es un cambio estructural y absolutamente necesario.

Esta batalla no ocurre solo en Donostia: en muchas ciudades del Sur de Europa también circula una reacción similar y un afán por el cambio de rumbo. En varios lugares donde hace tiempo el turismo se consideraba una bendición hemos llegado al límite. Y la pregunta es clara: ¿qué queremos para nuestras ciudades? ¿Queremos ser un resort adaptado para el beneficio de los inversores y el consumo masivo? ¿O un ecosistema social basado en el cuidado, la economía equilibrada, la cultura y los vínculos comunitarios? Por nuestra parte, la respuesta también es clara: ¡decrecimiento turístico ahora! Mantengamos la reivindicación; organicémonos con las y los vecinos; construyamos alternativas.

https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/no-aceptar-compraventa-ciudad-no-morder-anzuelo-apariencias_132_12455070.html

https://www.naiz.eus/eu/iritzia/articulos/no-morder-el-anzuelo-de-las-apariencias

Manifestación 15.06.2025: Texto final, fotos y prensa

¡Aquí queremos vivir! ¡Paremos la turistificación de Donostia!

La industria del turismo crece sin control y hace nuestra ciudad cada vez menos habitable. En Donostia, la turistificación se ha acelerado mucho en los últimos años. Como consecuencia, nuestra vida diaria, la vivienda, el entorno y la cultura están en peligro.

La manifestación recorriendo las calles de la Parte Vieja de Donostia

El crecimiento del turismo ha empeorado la emergencia habitacional. Han aumentado los pisos turísticos y las segundas residencias, y eso ha hecho subir los alquileres. Mucha gente ha tenido que dejar su barrio. Las instituciones no han actuado en favor de la ciudadanía: han permitido la actividad de pisos turísticos, han dado 50 licencias para nuevos hoteles en 10 años, no limitan los alquileres de temporada, no sancionan las segundas residencias y fomentan la nueva construcción, pero sin suficientes viviendas protegidas. La vivienda no debe ser una mercancía, sino un derecho.

La emergencia climática y la destrucción del medio ambiente son problemas reales. El turismo daña el entorno: los montes, las playas y los espacios naturales están en peligro. Hay que limitar el tráfico aéreo y el transporte contaminante; y dejar de construir nuevas infraestructuras para el turismo. Tenemos que recuperar el equilibrio entre la naturaleza y las personas.

La turistificación también transforma el espacio público. Las calles y plazas se convierten en escenarios de consumo. El comercio local desaparece en favor de las franquicias. Necesitamos el espacio público para jugar, descansar o relacionarnos, no como escaparate para visitantes.

Nuestra cultura y nuestra lengua también sufren. Al euskera solo se le da un valor simbólico, y la cultura se convierte en mero espectáculo. La ciudad se adapta al mercado global y pierde su identidad. Nuestro modo de vida no es un producto: somos una comunidad viva.

La periodista Leire Palacios leyendo el texto al final de l manifestación

En la ciudad turistificada han aumentado la exclusión y los desequilibrios económicos; y la violencia estructural que hay detrás de ellos se oculta bajo el modelo de ciudad que se presenta como exitoso. Los empleos turísticos son precarios, y quienes más sufren son los colectivos vulnerables: mujeres, migrantes y jóvenes. En la ciudad “bonita” para turistas, se quiere esconder y expulsar la pobreza. La ciudad se convierte en un resort de lujo, echando a la gente de aquí. El “turismo de calidad” es solo una excusa para priorizar a los ricos.

Este modelo es insostenible. Necesitamos un decrecimiento turístico. El turismo no puede seguir creciendo. Tenemos que cambiar las prioridades: cuidados, cultura, agricultura, industria, investigación, economías comunitarias… Hay que poner en el centro las condiciones de vida de las personas.

La ciudad la hace la comunidad. Las asociaciones, los movimientos vecinales y la organización ciudadana son fundamentales. Escuchar, respetar y difundir su voz es imprescindible.

Llamamos a todas las donostiarras: organicémonos y luchemos por poder vivir en nuestra ciudad.

¡Stop a la turistificación! ¡Decrecimiento turístico ya!

https://cadenaser.com/nacional/2025/06/15/miles-de-personas-salen-a-las-calles-en-europa-en-contra-de-la-turistificacion-cadena-ser

https://cronicavasca.elespanol.com/economia/20250615/cientos-personas-protestan-san-sebastian-turistificacion-vivienda/1003742666097_0.html

https://elpais.com/economia/2025-06-15/miles-de-personas-se-echan-a-la-calle-en-varias-ciudades-de-espana-contra-la-turistificacion.html

https://michaelwest.com.au/news/demos-decry-overtourism-in-spain-portugal-and-italy

https://news.reuters.com/world/protesters-against-overtourism-take-streets-southern-europe-2025-06-15

https://news.sky.com/story/anti-tourism-protests-break-out-in-spain-italy-and-portugal-13384020

https://oem.com.mx/elsoldemexico/mundo/marchan-en-espana-contra-el-turismo-masivo-que-encarece-la-vivienda-24261624

https://omni.se/tusentals-demonstrerar-mot-massturism-i-europa/a/4B4WKV

https://www.diariodenavarra.es/noticias/actualidad/nacional/2025/06/15/protesta-san-sebastian-turismo-masivo-impacta-emergencia-habitacional-650954-1031.html

https://www.donostitik.com/cientos-de-personas-marchan-contra-la-turistificacion-en-donostia/

https://www.eitb.eus/es/noticias/sociedad/detalle/9993995/una-manifestacion-en-donostia-denuncia-situacion-critica-de-ciudad-en-manos-de-turistificacion

https://www.eldiario.es/catalunya/decenas-miles-en15-personas-manifiestan-ciudades-europeas-exigir-decrecimiento-turistico_1_12385718.html

https://www.eldiario.es/catalunya/decenas-miles-en15-personas-manifiestan-ciudades-europeas-exigir-decrecimiento-turistico_1_12385718.html

https://www.eldiario.es/euskadi/manifestacion-donostia-exige-parar-turistificacion-pide-medidas-modelo_1_12386695.html

https://www.eldiario.es/politica/protesta-donostia-turismo-masivo-impacta-emergencia-habitacional_1_12386691.html

https://www.elindependiente.com/espana/2025/06/15/cientos-de-personas-protestan-contra-el-turismo-masivo-en-barcelona-granada-y-san-sebastian/

https://www.huffingtonpost.es/sociedad/miles-personas-manifiestan-diferentes-ciudades-espanoles-turismo-masivo.html

https://www.jornada.com.mx/noticia/2025/06/15/mundo/el-sur-de-europa-sale-a-la-calle-contra-el-turismo-masivo-y-depredador

https://www.lasexta.com/noticias/sociedad/cientos-personas-san-sebastian-barcelona-granada-protestan-turismo-masivo_20250615684ee225cf3ee62af1e6bcfe.html

https://www.naiz.eus/en/hemeroteca/gara/editions/2025-06-16/hemeroteca_articles/donostia-se-echa-a-la-calle-contra-la-turistificacion

https://www.naiz.eus/es/info/noticia/20250615/los-efectos-de-la-turistificacion-denunciados-en-una-manifestacion-en-donostia

https://www.ondavasca.com/cientos-de-personas-claman-contra-el-turismo-masivo-en-donostia-barcelona-y-granada

https://www.publico.es/sociedad/cientos-personas-protestan-turismo-masivo-san-sebastian-barcelona-granada.html

https://www.reuters.com/world/protesters-against-overtourism-take-streets-southern-europe-2025-06-15

https://www.rtve.es/noticias/20250615/miles-personas-se-manifiestan-barcelona-palma-san-sebastian-granada-contra-turismo-masivo/16626071.shtml

https://www.theguardian.com/news/2025/jun/15/campaigners-mount-coordinated-protests-across-europe-against-touristification

https://www.nytimes.com/2025/06/15/travel/europe-tourism-protests.html

https://www.eitb.eus/eu/albisteak/gizartea/osoa/9994001/donostian-egindako-manifestaldi-batek-hiriaren-turistifikazioak-eragindako-egoera-kritikoa-salatu-du

¡Aquí queremos vivir! ¡Paremos la turistificación de Donostia!

La industria turística está fuera de control y sigue explotando y deteriorando territorios, vidas de sus habitantes y el planeta de forma desproporcionada en todo el mundo. Todo elemento natural y cultural, patrimonio común de la humanidad, se está transformando hasta el punto de ser privatizado y degradado para convertirse en mercancía. En este camino se ha desequilibrado el modelo económico en muchas ciudades y territorios hacia el monocultivo turístico y se ha impuesto un modelo urbanístico que mira más al negocio de una minoría que a las necesidades de la mayoría. El 15 de junio saldrán a la calle en varias ciudades del Sur de Europa en lucha contra la turistificación, en respuesta a la convocatoria de la red SET, y haremos igual en Donostia. La turistificación de la ciudad se ha acelerado de forma alarmante en los últimos años y los efectos negativos que este modelo de ciudad tiene sobre sus vecinas y vecinos se han hecho cada vez más graves y evidentes. Hace años que decenas de habitantes, asociaciones y movimientos de la ciudad reivindicamos que se pare la turistificación y se den pasos hacia un cambio de modelo por la vía del decrecimiento turístico. Volvemos a salir a la calle a denunciar la situación y a acumular fuerzas por un modelo de ciudad que ponga en el centro las condiciones de vida de sus habitantes.

La turistificación de Donostia influye directamente en la emergencia habitacional que sufrimos. La proliferación de viviendas turísticas, el aumento del número de segundas viviendas y el alquiler turístico por medio de contratos de temporada que desvían las viviendas de su uso residencial, han disminuido las opciones habitacionales, lo que se ha traducido en un aumento de los precios. Muchas personas se han visto obligadas a abandonar sus barrios. La actuación de las instituciones públicas se ha guiado en muchas ocasiones por los intereses de la industria turística y de los especuladores inmobiliarios. Se está presentando la nueva construcción como única solución posible, pero se limitan las viviendas de protección pública a mínimos legales, primando el negocio de los constructores y subordinando las necesidades populares a ello. Para hacer frente a esta situación es imprescindible establecer una regulación de los alquileres, aunque esta medida sola no sea suficiente. Además, hay que avanzar hacia la erradicación de los pisos turísticos y se necesitan políticas efectivas para limitar el uso de las segundas viviendas. Si se quiere garantizar la habitabilidad de la ciudad, la vivienda debe pasar de ser una mercancía a un derecho, con políticas públicas valientes y decisiones que primen el interés general.

La emergencia climática y la devastación de los entornos naturales no son hipotéticas amenazas de futuro, forman parte ya de la realidad cotidiana. El entorno de Donostia, sus montes, playas y litoral, se ven cada vez más amenazados por un modelo de ciudad insostenible. Y en el propio ámbito urbano se deja cada vez menos espacio a espacios verdes, árboles y animales que no dan rentabilidad. La demanda del mercado turístico no justifica la excesiva presión y transformación del medio ambiente. Es urgente establecer políticas que limiten el uso de medios de transporte contaminantes, incluidos aviones, cruceros y coches privados, así como la suspensión de la creación de nuevas infraestructuras de transporte en beneficio del turismo, como el metro. Para recuperar el equilibrio entre las personas y la naturaleza hay que tomar medidas valientes para proteger los entornos naturales en vez de legitimar el desastre en nombre del negocio de una minoría.

La turistificación también está cambiando la propia configuración del espacio urbano, transformando calles y plazas según la lógica del consumo. Facilitar los flujos turísticos se ha convertido en el eje central del urbanismo y del diseño espacial, pero tiene graves consecuencias en la vida cotidiana de las y los vecinos. Las peatonalizaciones y las rutas de transporte, que en teoría se justifican en nombre de la sostenibilidad, se convierten a menudo en vía estratégica para guiar a los turistas sin tener en cuenta las necesidades de la población local. Las nuevas infraestructuras (metro) y los proyectos de interés turístico (Goe, Centros Comerciales) se establecen en ubicaciones estratégicas, chocando con la lógica de la vida cotidiana. El comercio local se ahoga cada vez más en beneficio de franquicias globales y negocios diseñados para el turismo. La saturación y las calles abarrotadas limitan la posibilidad de jugar, pasear, descansar o charlar; el espacio público, fundamental para la cohesión de la comunidad, se convierte cada vez más en un escenario destinado al consumo. Necesitamos espacios comunes, compartidos y vivos, no calles convertidas en escaparates.

En el proceso de turistificación no sólo se transforma físicamente nuestra ciudad; también impacta agresivamente en nuestro carácter colectivo, nuestra lengua y nuestra cultura. La lógica del espectáculo, representada por espectáculos de consumo rápido, ha dado lugar a una mercantilización de la cultura en la que la creación no tiene prioridad. En las zonas más turísticas de la ciudad, el euskera aparece, a menudo, como lengua puramente ornamental, en lugar de como lengua comunitaria y viva. La propia identidad urbana se ha difuminado en aras de una imagen estereotipada y adaptada a las exigencias del marketing turístico. La especulación residencial y la continua reconversión comercial han supuesto una pérdida acelerada del patrimonio arquitectónico. En definitiva, la cultura y el carácter de la sociedad local se ven seriamente perjudicados cuando se trata de convertirse en mercancía y adaptarse al mercado global. Nuestro modo de vida y nuestra cultura no es un producto, sino una expresión dinámica de la comunidad viva.

En la ciudad turistificada han aumentado la exclusión y los desequilibrios económicos; y la violencia estructural que hay detrás de ellos se oculta bajo el modelo de ciudad que se presenta como exitoso. Los puestos de trabajo que se crean en torno al turismo se basan, en general, en la precariedad: los contratos de temporada corta, las retribuciones bajas y las vulneraciones de derechos laborales son habituales. Además, mujeres, migrados y jóvenes son las personas que, por desigualdad estructural, sufren las peores condiciones en estos precarios puestos de trabajo turísticos. Al mismo tiempo, cada vez es más difícil aceptar la presencia de personas en situación de pobreza en la postal de la bella ciudad turística; se quieren invisibilizar o expulsar. Las zonas más turísticas se están volviendo cada vez más elitistas; mientras se expulsa a las y los vecinos, se pretende convertir la ciudad en un resort de lujo: proliferan los apartamentos exclusivos, las tiendas boutique y los bares y restaurantes caros , inaccesibles para los habitantes locales. A través del llamado «turismo de calidad» se pretende legitimar la transformación de la ciudad en ciudad en función de las necesidades de los más ricos, aunque ello genere una brecha económica cada vez más profunda.

A la vista de los perjuicios que genera el modelo de ciudad actual, es imprescindible plantear el decrecimiento turístico como un objetivo común. Dedicar más recursos y espacios al turismo no es viable, ni ecológica, ni social, ni económicamente. Atraer turistas no es un objetivo colectivo deseable desde los intereses mayoritarios de las y los donostiarras. Hay que priorizar las condiciones de vida de las y los vecinos, lo que exige imponer límites reales y estrictos al turismo. Hacen falta medidas valientes y urgentes: limitar el crecimiento del sector turístico y replantear las prioridades. Hay que concebir, planificar y llevar a cabo toda una transición del modelo económico de la ciudad, reorientando las actividades económicas y los puestos de trabajo basados en la dependencia del turismo hacia otros sectores: cuidados, cultura, agricultura sostenible, industria creativa, investigación, economías comunitarias… Nuestro bienestar no debe basarse en el número de visitantes, sino en un desarrollo equilibrado que responda a las necesidades de la comunidad.

La comunidad es el corazón de la ciudad; la que mueve su sangre latido a latido y le da vida. Por ello, promover, proteger y potenciar la vida comunitaria es fundamental para imaginar una ciudad habitable y sana. Se necesitan políticas y recursos para fortalecer la cohesión social, la solidaridad, el cuidado mutuo, las relaciones vecinales y la identidad colectiva. Junto a ello, hay que reconocer el asociacionismo, hoy en día amenazado, como base sólida de la vida local. Las formas organizativas que surgen de los vínculos entre donostiarras — asociaciones vecinales, culturales y deportivas, de ocio, grupos de estudio, plataformas ciudadanas y un sinfín de movimientos populares — no son accesorias, sino imprescindibles. Son la energía de las personas que con su tiempo, de forma voluntaria, construyen y mantienen viva la comunidad. Y son quien plantea reivindicaciones, propuestas y alternativas para mejorar nuestra forma de vida. Para imaginar un futuro libre de quienes están transformando esta ciudad por dinero, hay que respetar, escuchar y hacer oír la voz de los colectivos populares. Esta lucha global que toma forma local atraviesa muchos aspectos de nuestra relación con nuestro entorno. Por eso hacemos un llamamiento a las y los donostiarras para que se organicen y mantengan la lucha por un modelo de ciudad habitable; el objetivo y el camino merecen la pena.

¡Stop turistificación! ¡Decrecimiento turístico ahora!

ADHESIONES:

  1. Alde Zaharreko Gazte Asanblada (AZGA)
  2. Alternatiba
  3. Altza XXI Herri Ekimena
  4. Amara Bai Udalgintza Lantaldea
  5. Áncora
  6. Añorga Txikitarrak Auzo Elkartea
  7. Antikapitalistak
  8. Belartza 2 Gelditu
  9. CNT Gipuzkoa
  10. Dendartean, Gipuzkoako Merkatari Elkarteen Bilkura
  11. Donostiako Asanblada Transmarikabolloa
  12. Donostiako Bilgune Feminista
  13. Egia Bizirik Auzo Elkartea
  14. Eguzki
  15. EHGAM Gipuzkoa
  16. Ekologistak Martxan Gipuzkoa
  17. Erdian Bizi Auzo Elkartea
  18. Ernai Donostia
  19. ESK Sindikatua
  20. Euskal Herrian Euskaraz Donostia
  21. G.TAXI, Gipuzkoako Taxilari Autonomoen Elkartea
  22. Haritzalde Naturzaleen Elkartea
  23. Herria Kultur Elkartea
  24. Herripe Auzo Elkartea
  25. Hiritarron Harrera Sarea
  26. Ikama Donostia
  27. Ilunki Kultur Elkartea
  28. Intxaurrondo Zaharreko Bizilagunen Elkartea (IZBE)
  29. Intziri
  30. Jauzi Ekosoziala
  31. Kaleko Afari Solidarioak
  32. LAB Sindikatua
  33. Manteoko Bizilagunak
  34. Martutene Bizirik
  35. Morlanstarrak Auzo Elkartea
  36. Mugarik Gabe
  37. Ondare SS
  38. Parkea Bizirik
  39. Parte Zaharrean Bizi
  40. Piztu Donostia
  41. Saretxe, Groseko Etxebizitza Sindikatua
  42. Sarroeta Auzo Elkartea
  43. Satorralaia
  44. Sortu Donostia
  45. SOS Manteo
  46. STEILAS Sindikatua
  47. Stop Desahucios Donostialdea
  48. Txago Gipuzkoa
  49. Uliako Auzo Elkartea
  50. Uliako Lore Baratzak
  51. Urumeako Bizilagunen Elkartea

La plataforma Bizilagunekin convoca una manifestación contra la turistificación de Donostia

La plataforma Bizilagunekin de donostiarras por el decrecimiento turístico ha convocado una manifestación para el 15 de junio a las 12 del mediodía, con salida desde los relojes de La Concha. La marcha llevará como lema “¡Aquí queremos vivir! ¡Paremos la turistificación de Donostia!” y recorrerá las calles del Centro y la Parte Vieja de la ciudad.

La manifestación de Donostia responde al llamamiento realizado por la red SET del Sur de Europa frente a la turistificación. Ese mismo día, se llevarán a cabo movilizaciones y acciones reivindicativas en diversas ciudades y territorios en contra de la turistificación y a favor del decrecimiento turístico.

La plataforma Bizilagunekin hace un llamamiento a las y los donostiarras y a las asociaciones y movimientos de la ciudad a sumarse a esta convocatoria. Invita a activarse y alzar la voz contra la turistificación, que pone en riesgo la vida y las condiciones de vida de las y los donostiarras, y a favor de un modelo de ciudad habitable centrado en las necesidades de sus habitantes.

En los próximos días se comunicarán más detalles sobre la convocatoria.

La plataforma Bizilagunekin organiza la fiesta ‘Donostia Tropical’ para el viernes 30 de mayo

El evento, con un tono festivo e irónico, busca denunciar cómo el cambio climático y la turistificación se alimentan mutuamente, poniendo nuestra ciudad y nuestro territorio en manos de la lógica del mercado.

Según la plataforma, esta celebración pretende ser una forma de protesta y reivindicación frente a los discursos que presentan el cambio climático como una oportunidad de negocio, y alertar sobre los riesgos de normalizar el crecimiento ilimitado del turismo. Defienden condiciones de vida dignas y denuncian la irresponsabilidad institucional desde el humor y la fiesta.

Recuerdan que la actividad turística genera el 8% de las emisiones de CO₂ a nivel mundial, siendo por tanto uno de los principales factores de la emergencia climática. Sin embargo, ciertos intereses privados están viendo el aumento de temperaturas como una oportunidad para fomentar el turismo de playa y aumentar beneficios.

La fiesta comenzará el viernes 30 de mayo a las 18:00 horas en Ilunki, y contará con mojitos, comida y la música de DJ Miau, en un ambiente tropical y reivindicativo.

EL SUR DE EUROPA SE AUTOORGANIZA CONTRA EL CRECIENTE FUEGO TURÍSTICO

Las movilizaciones anti-turistización del verano pasado son las semillas de las del próximo y de la transformación socioeconómica de los territorios turistizados

Hace décadas que la explotación turística de nuestros territorios provoca reacciones y movilizaciones en contra, pero las del pasado verano representaron un salto relevante, tanto en calidad como en cantidad. Aún en plena primavera las ‘ultraperiféricas’ Islas Canarias», en el noroeste de África, salían a la calle para decir ‘Canarias ¡Se Agota!’ y “Canarias tiene un límite”, con una participación masiva y transversal nunca vistas antes. Esta chispa no tardaría en extenderse a Mallorca, Barcelona, Cantabria, Donostia, Alacant, Menorca, Cádiz, Granada… Estas movilizaciones populares coincidían en decir que nuestros territorios no se venden y urge poner límite al crecimiento del turismo, en reclamar un cambio de rumbo y en señalar la vía del decrecimiento turístico como salida.

La mayoría fueron manifestaciones multitudinarias o sin precedentes, con imágenes que dieron la vuelta al mundo y consolidaban un relato del turismo impensable hace poco tiempo. El relato realista de una industria extractiva que empobrece a la gente, haciéndole imposible el acceso a una vivienda asequible y concentrando la economía y el trabajo en este sector tan injusto y explotador. Una industria que en plena crisis ecológica contamina agua, aire y suelo, representa el 9% de las emisiones responsables del calentamiento del planeta y agota su capacidad biofísica en cuanto a energía y recursos naturales, que acapara territorio, comercio y servicios, infraestructuras y transporte público, subvenciones y privilegios del sector público. Unos impactos que nos afectan a todas y todos pero no de manera homogénea, ya que amplifican las injusticias estructurales: la explotación de la turistitzación es más acusada en quienes sufre discriminaciones resultantes de la racialización, el género, la orientación sexual o el capacitismo, y afecta de manera interseccional.

La pandemia de covid fue una crisis especialmente cruel con la población de territorios turistizados, y a la vez la confirmación de nuestras tesis sobre decrecimiento turístico. La reacción de la administración pública y el sector privado, sin embargo, ha resultado aún más dura: aumento del apoyo al sector turístico, que durante la pandemia llegó a tomar forma de rescate financiero, y creación de nuevas estrategias de distracción por parte de los lobbies turísticos y los poderes públicos. Unos auténticos pirómanos que destinan su parafernalia discursiva a simular que las cosas cambian mientras mantienen el status quo. Así, la economía azul, la sostenibilidad, el aumento de la fiscalidad como política aislada, el turismo de calidad y la elitización, los eventos y macroeventos culturales y deportivos, son coartadas para legitimar el crecimiento turístico. En realidad, burdas reformulaciones de la misma ecuación de injusticia y explotación de siempre: ganan el poder y el capital, perdemos la gente, los territorios y el planeta.

Cada acción destinada a imponer límites a la turistización es expresión de una creciente conciencia colectiva que sobrepasa las fronteras. A día de hoy, el monocultivo turístico forma parte de los debates sociales y es rechazada por la mayoría de la población de los territorios turistizados. Cada manifestación marca un momento y, tal vez, un punto de inflexión. En este contexto, la red Sur de Europa contra la Turistificación (SET), nacida en 2018 como espacio de apoyo mutuo interregional, organiza este Encuentro con la participación de una quincena larga de territorios, además de personas y movimientos sociales de Barcelona y de Cataluña, que aportarán su voz.

Serán tres días de escucharnos y debatir, de aprendizaje colectivo, de intercambio y creación: es necesario reflexionar sobre cómo amplificar el alcance de nuestros mensajes y acciones con nuevas formas de movilización, de organización, de comunicación y de incidencia política. Hay que forzar los cambios y las políticas que necesitan los territorios, las personas que los habitamos y el planeta entero: poner límites a la explotación turística, transformar los modelos productivos poniendo en el centro la vida y los ecosistemas, acabar con esta forma de turismo como consumo ciego e ilimitado de los espacios, sus recursos y la población.

Lo haremos mediante conversaciones, talleres y debates sobre diferentes aspectos de la situación en los territorios y de la acción de los colectivos participantes: diagnóstico, nuevas formas de movilización, vivienda, estrategias de lucha laboral, movilidad, crisis ecológica, estrategias de distracción, medidas de decrecimiento turístico y reconversión productiva. Cerraremos las jornadas con una acción simbólica en los alrededores de la Sagrada Familia, que servirá para lanzar las próximas movilizaciones contra la turistificación, en esta ocasión coordinadas entre diferentes territorios.

El Encuentro es un éxito ya por el hecho de existir, y por hacerlo desde la autoorganización. Hoy, además, anunciamos que el próximo 15 de junio los territorios de la red SET nos manifestaremos contra este monocultivo turístico, y lo haremos de forma coordinada bajo un lema común. La voz del Sur de Europa contra la turistificación resonará en todo el continente y más allá, para acabar con el fuego turístico que arrasa el planeta, y para iniciar de una vez por todas la imprescindible transformación socioeconómica de los territorios que explota.

Colectivos anti-turistización de: Bilbo, Canarias, Cantabria, Donostia, Eivissa, Iruñea, Genova, Lisboa, Mallorca, Milano, Napoli, Palermo, Pirineu, València, Venezia y Barcelona

Varias asociaciones vecinales de Donostia han enviado una carta a la FIFA para que revoque la decisión de designar la ciudad como sede del Mundial de Fútbol

El pasado diciembre se supo que Donostia había sido designada como una de las sedes del Mundial de Fútbol de 2030, que se disputará en España, Marruecos y Portugal. Se trata de una designación que ha generado preocupación entre asociaciones vecinales, movimientos sociales y habitantes de la ciudad, ya que existen motivos evidentes para ello.

Donostia está atravesando un proceso de turistificación salvaje, que se ha acelerado notablemente en la última década y que está generando graves perjuicios a la población local. Entre 2015 y 2024, el número de hoteles en la ciudad ha aumentado un 40,3 % y el número de plazas de alojamiento ofrecidas un 69,2 %. Las entradas de turistas han crecido un 77,8 %: un 35,8 % en el caso de turistas del Estado español y un 120,9 % en el caso de turistas extranjeros. Durante esos años, el precio de compra de la vivienda ha aumentado un 47,36 % y el del alquiler un 44,54 %. Los habitantes locales están siendo expulsados de la ciudad, el espacio público se transforma según intereses comerciales, las infraestructuras se diseñan en función de las necesidades de la industria turística, y la lengua y cultura locales se fetichizan con fines de marketing, entre otros efectos.

Se prevé un colapso desde seis años antes del Mundial. En el informe[1] publicado por la propia FIFA en noviembre de 2024, tras analizar la candidatura de Marruecos, Portugal y España, se menciona que la capacidad de alojamiento actual de Donostia no será suficiente para acoger al número de visitantes que se espera atraer con el Mundial. Los organizadores calculan que hoteles, alojamientos, hostales y demás estarán saturados. Como solución o medida paliativa, mencionaban la cercanía de Biarritz o Baiona como soporte para la saturación de Donostia, y añadían que era necesario tener en cuenta recursos como Airbnb para entender la capacidad real de la ciudad. En lo referente a la movilidad, el mismo informe señalaba que la FIFA ha exigido la puesta en marcha de planes especiales de gestión del tráfico debido al impacto que los eventos deportivos tendrían sobre zonas residenciales y comerciales.

En las últimas semanas, los medios de comunicación españoles han puesto en evidencia la falta de transparencia en el procedimiento por el cual Donostia ha sido designada como sede. Además, el Ayuntamiento de Donostia (con el consenso de todos los grupos políticos) ha aprobado el compromiso de no aumentar la proporción de plazas de alojamiento a pesar de las exigencias derivadas del Mundial.

Las asociaciones firmantes de esta carta denunciamos que, si el Mundial se juega en Donostia, el evento agravará aún más la turistificación de la ciudad y las instituciones públicas seguirán actuando en beneficio de la industria turística. Hemos solicitado a la FIFA que revoque la decisión tomada y nos hemos ofrecido a colaborar si desean profundizar en el tema. También hemos trasladado que la única forma de responder a los perjuicios causados por el crecimiento del turismo es avanzar hacia un decrecimiento turístico.

  • Parte Zaharrean Bizi – Asociación de vecinos de la Parte Vieja
  • Intxaurrondo Zaharreko Auzo Elkartea (IZBE) – Asociación de vecinos de Intxaurrondo Viejo
  • Heriz plataforma (Antigua) – Plataforma Vecinal del Paseo Heriz (Barrio del Antiguo)
  • Egia Bizirik – Asociación de vecinos de Egia
  • Herripe Auzo Elkartea (Herrera) – Asociación de vecinos de Herrera
  • Uliako Auzo Elkartea – Asociación de vecinos de Ulia
  • Bizilagunekin plataforma – Plataforma de donostiarras por el decrecimiento turístico

[1] COPA MUNDIAL  DE LA FIFA 2030™ INFORME DE  EVALUACIÓN DE CANDIDATURAS (2024) https://digitalhub.fifa.com/m/3ce214554b95665d/original/Informe-de-evaluacion-de-candidaturas-para-la-Copa-Mundial-de-la-FIFA-2030.pdf

Presentación y coloquio del libro Verano sin vacaciones. Las hijas de la Costa del Sol con Ana Geranios

El jueves 27 de marzo a las 19:00, acompáñanos en la presentación del libro Verano sin vacaciones y Las hijas de la Costa del Sol, de Ana Geranios.

Un encuentro para reflexionar sobre la turistificación en la Costa del Sol y sus impactos en las condiciones de vida y trabajo.

No te pierdas esta conversación imprescindible sobre una realidad que nos toca de cerca. ¡Te esperamos!

Presentación y coloquio del libro Verano sin vacaciones. Las hijas de la Costa del Sol con Ana Geranios

Jueves 27 de marzo. 19:00 En la librería Hontza.

Verano sin vacaciones, las hijas de la costa del sol.

Sobre la turistificación, condiciones de vida y trabajo que se da en la Costa del Sol.

¿Cómo sería un mundo sin hostelería? ¿Es posible pensar en una sociedad en la que ninguna persona tuviera que servir ni ser servida, donde las bandejas no tuvieran ninguna utilidad? Este libro no va de eso. Es justo lo contrario: el análisis de un sector económico que se enriquece gracias al trabajo de quienes se dedican a servir a un público que puede permitírselo.

Verano sin vacaciones es el diario de una trabajadora del sector hostelero de la costa malagueña; un relato al que se suma Las hijas de la Costa del Sol, un ensayo situado que nos interpela como turistas, pero también nos hace comprender qué hay detrás de una industria que descansa sobre la explotación laboral, el servilismo político y la voracidad ecológica.

El leitmotiv es hacernos preguntas, dialogar, pensar, compartir; imaginarnos, ahora sí, cómo sería un mundo sin hostelería.

Ana Geranios

1988, Algeciras. Nace, crece y vive en Andalucía. Es una persona corriente: se viste por las mañanas, desayuna, hace cosas, descansa. Le gustan mucho las flores y detesta el abuso de poder en cualquiera de sus manifestaciones. Bueno, más bien, detesta el poder, así, a secas. Si no existiera el poder y las relaciones atravesadas por este —piensa—, todas seríamos libres